-
Encuentro Cuckold en Francia. Parte1
Fecha: 19/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Veitafaner, Fuente: TodoRelatos
... del mismo. Yo también me había vestido con indumentaria ciclista así que se hizo evidente mi erección y eso que hacía menos de 15 minutos que me había masturbado. Desayunamos, recogimos y nos dirigimos a la tienda de alquiler de bicicletas. Nos atendió un amable señor, dueño de la tienda, nos indicó que ruta debíamos hacer y nos advirtió de que podría llover. Nos pareció extraño hacía un día espectacular ni una nube. Ajustamos las bicis, tanto Anna como yo somos aficionados a la bici. Iniciamos la ruta que nos llevaría todo el día, conociendo la isla de cala en cala. Visitamos varios faros, acantilados y playas estupendas. Nos llamó la atención que había máquinas expendedoras de ostras y en varios puntos de la isla las casas anunciaban degustación de las mismas. Paramos en una de ellas y comimos no sólo ostras también mejillones, quesos y postres de la zona. Descansamos un poco y seguimos nuestra ruta. La isla es ideal para pasear en bici, montones de ciclistas por todos lados, no en plan deportivo era más bien familiar, de paseo. El día pasó volando, ya regresábamos a la tienda para retornar las bicis. El comercio de alquiler cerraba a las cinco y habíamos calculado más o menos estar a esa hora. Pues bien, tal como predijo el señor de la tienda, cuando aún nos faltaban unos ocho kilómetros para llegar empezó a diluviar con la intensidad del demonio. Tuvimos que parar a refugiarnos en una especie de parada de autobús que encontramos en el camino, no estábamos solos ...
... otros ciclistas y paseantes también se resguardaban de la lluvia. La temperatura bajó en picado de repente habíamos pasado de 23 grados a 15 y estábamos totalmente empapados. Telefonee a la tienda de alquiler de bicis para decirles que llegaríamos más tarde. El que descolgó el teléfono me pareció que no era el de la mañana, menos mal, porque si no seguro que nos echa en cara que ya nos había avisado. Esperamos a que la lluvia aflojase y continuamos el camino. Al llegar a la tienda los dos teníamos frío especialmente Anna que tiritaba, estábamos empapados. Enseguida nos atendió el dependiente y efectivamente no era el de la mañana. Hacía más de una hora que debíamos haber devuelto las bicis. Pedí disculpas por nuestro retraso, a causa de él había obligado a esperarnos y cerrar más tarde. Le dije al chico que le pagaba un día más, se negó en rotundo. No sólo eso si no que además ocurrió lo siguiente: El joven salió de la tienda y de un coche aparcado delante sacó una bolsa de deporte, regreso con ella. —Miren, justo esta mañana he ido a la lavandería. Si les parece, por favor, séquense con estas toallas y… Anna y yo nos miramos. —Muchas gracias. Si, gracias. Por lo menos tu Anna sécate que estás temblando. Anna agarró la toalla preguntó por el baño y desapareció tras una puerta que estaba en el fondo del local. Los dos miramos como Anna se alejaba y noté como el joven se centraba en su culo, quiso disimular, pero… Bueno era normal. —Nos hemos empapado. —Dije ...