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Mi marido ahora es un cornudo complacido
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Confesiones Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos
... quieres que yo te diga con quién? —Si mi rey, tu dime con quien y le doy las nalgas muy rico… —En estos días te he imaginado revolcándote con alguien que en verdad te haga gritar cuando te la esté metiendo… Eso me pone loco… —¿Quién?… Sin dejarme decir más me contestó: —Mira…se de uno de los tipos de la constructora que tiene fama de vergudo, ¿te animarías con él?… Yo te llevo donde seguramente él está ahora… Sin pensarlo mucho acepté entre curiosa y caliente y más aún, al ser ofrecida por mi propio marido para coger con otro hombre… —Si papi, si tú quieres que esté con él, lo haré… —le dije caliente. Ese fin de semana estaba radiante de felicidad, me duché y me perfumé todo el cuerpo, al salir mi esposo me veía con gusto, me dijo que me vistiera muy putona; así que elegí un liguero azul marino, un brasier transparente y una tanga brevísima del mismo color que el liguero; medias transparentes, un vestidito color marino y unas sandalias de tacón del mismo color que el vestido, de esas que solo se atan a los tobillos por una delgada tira de piel. Me esmeré en mi arreglo como nunca, me puse mi perfume favorito, y algo nerviosa tomé un trago de tequila y fumé. Mi esposo bebió conmigo, me acariciaba las piernas y sus dedos se fueron a mi bollo húmedo y caliente. Me levanté por un segundo trago y regresé a su lado. —¿Cómo me veo, papi; crees que le gustaré?… —Daniela, te ves como puta de primera mamacita, ¡estás riquísima!… Yo le sonreí y ...
... acercándome melosa, le di mi lengua entre sus labios cuidando de no correrme el labial; mi marido me levantó el vestidito y me introdujo nuevamente sus dedos en mi bollito ya más mojado… —¿Quieres que me lo traiga a coger aquí mi vida?… —le pregunté muy puta y atrevida. —¿Lo harías, cabrona?… ¿Te lo cogerías aquí en la casa?… —dijo dándome una nalgada. —Si papi, si tú quieres lo dejo que me coja en tu cama… ¿Te gustaría ver como me la mete?… —Si mi reina, me muero de ganas por verte de puta con él y que se la mames… —me contestó sin dejar de frotar con sus dedos mi panocha cada vez más mojada. Mi esposo sacó el auto de la cochera, me subí junto a él y abrí mis muslos; él me miraba de reojo y lo escuchaba percibir mi perfume de una manera discreta, hasta que me dijo. —De seguro que ese cabrón te hará disfrutar… Empezó a conducir hacia el centro de la cuidad, llegamos a lo que parecía un bar bastante agradable, acordando de antemano que yo me sentaría sola en una mesa y mi esposo estaría con el hombre del que hablamos y al que yo no conocía, por lo tanto entró mi marido y yo lo hice después. El lugar estaba más bien vacío, dos o tres mesas estaban ocupadas, pero de inmediato vi a mi marido con su amigo; la verdad no me decepcioné, era un hombre bastante atractivo, pero con las luces tenues no lo aprecie muy bien. Los hombres que estaban en el bar me miraron y yo haciéndome la ingenua pedí una mesa. El mesero me guió a una en un rinconcito, le pedí un trago y se ...