1. La chica del tren


    Fecha: 01/03/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Gabriel B, Fuente: CuentoRelatos

    ... pidiendo que dejara de abusar de ella; se debía a que se conocía muy bien, y sabía que terminaría por acceder a tener sexo conmigo. ¡Si hasta se había dejado penetrar mientras su novio volvía de hacer unas compras!
    
    Nunca había conocido a alguien como ella. ¿Mi hermano sabría de sus debilidades carnales? El pobre ya debía ser todo un cornudo. Me compadecí de él. Pero lo cierto era que la vida había sido muy generosa con Sergio. Yo tenía derecho de gozar un poco también. Podía ser que solo estuviera recibiendo sus sobras, pues debía que conformarme con atacar a Jesica cuando se presentara la ocasión oportuna. Pero la adrenalina que me producía ese juego tan peligroso era un bonus que me embriagaba de placer.
    
    Salí del baño, quizás con demasiada tranquilidad después de lo que había pasado. Los escuché discutiendo. Luego Jesica se marchó sin saludarme.
    
    —¿Qué pasó? —pregunté, tratando de controlar mi temor.
    
    ¿Qué debía hacer si ella le había contado que le había metido los dedos en su sexo? Habiendo presenciado su discusión, me dije que lo iba a negar a muerte, pues era probable que la pelea había sido porque él no le creyó cuando me denunció.
    
    —Nada, dice que la llamaron del trabajo y tiene que cubrir un turno de urgencia. Siempre es lo mismo con esta piba —dijo él.
    
    El alma me regresó al cuerpo. No le había contado nada. Aunque igual eso no garantizaba que luego lo hiciera. En todo caso, ya estaba hecho. No había podido controlarme, ni ella tampoco.
    
    —¿Se llevan ...
    ... mal? —le pregunté.
    
    —No. La verdad es que la adoro. Puede ser que por eso me choquen estas cosas que parecen insignificantes —explicó.
    
    —Bueno. Ella se comprometió con ayudarte a pintar, pero por lo visto tiene otras prioridades. Así que es entendible que te molestes. Supongo —dije.
    
    La verdad era que ninguno de los dos tenía experiencia con las relaciones. Yo porque había tenido muy pocas relaciones, y todas esporádicas. Y él porque jamás había tenido una relación seria. Pero me pareció lo correcto apoyarlo, más aún después de estar a punto de cogerme a su novia.
    
    —¡Uy, esta piba se olvidó su mochila! Tiene las cosas del trabajo ahí —dijo de pronto Sergio.
    
    —Tranquilo, yo se la llevo —dije—. Salvo que quieras ir vos, para decirle que la perdonás.
    
    —No. Me voy a hacer el ofendido durante todo el día. No hay nada mejor que un polvo de reconciliación —dijo él—. Andá, llevásela. Debe estar en la cochera. Espero que se de cuenta antes de sacar el auto.
    
    Agarré la mochila y salí del departamento. Tomé el ascensor y marqué el subsuelo. Estaba increíblemente ansioso. Esperaba que no estuviera subiendo mientras yo bajaba. Cuando se fue, pensé que jamás iba a volver a tener una oportunidad tan clara de cogerme a Jesica. Pero ahora se me presentaba la revancha apenas unos minutos después.
    
    Cuando abrí la puerta corrediza para salir hacia la cochera, me encontré con Jesica, quien justamente pretendía subir por el ascensor.
    
    Le entregué la mochila, pero cuando ella la ...
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