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Dulce Caroline 1
Fecha: 23/03/2026, Categorías: Incesto Autor: JPSanyoto, Fuente: TodoRelatos
... colegio, salidas y hasta novios. —Nada de novios, estaba esperando por ti —decía risueña, recostándose en mi pecho, y yo reía alegremente, siguiéndole el juego. Cuando se alejaba un momento, podía ver lo hermosa que estaba: cabello dorado más largo, grandes ojos azules ahora saltones y hermosos, ojazos con perenne sonrisa que los realzaba. Sus labios carnosos y amplios hacían su sonrisa más bella. Mis padres varias veces se emocionaban, ojos aguados de orgullo y alegría por tenerme en casa. Me atendían como a un dios, no dejando ni que me abriera una cerveza. No iba a quitarles esa dicha. La tarde pasó despacio, entre relatos con amigos, abrazos y besos de mi hermana a cada rato, atención de padres y alegría de tíos y primos. Al finalizar la tarde, empezaría temprano la noche la fiesta de mi hermana. Mis padres habían invitado a sus amigos a espaldas suyas para una sorpresa, coordinando con una amiga para llevarla después del colegio. Mi llegada arruinó eso, pero la fiesta se hizo igual. Después se fueron mis amigos, insistiendo en que saliera con ellos, pero estaba cansado y me quedé con la excusa de la fiesta, aunque lo que quería era dormir. Caroline quería que me quedara en su celebración, e intenté, pero sus compañeras ...
... solo estaban pendientes de mí, igual que ella, distrayendo y quitándole protagonismo. En la primera oportunidad, me despedí y subí a mi habitación. Al entrar por primera vez en mucho tiempo, vi varias cosas suyas; sonreí pensando que usaba mi habitación frecuentemente. Me quité la ropa, crucé el pasillo al baño común —que ahora parecía pequeño—, me bañé y me fui a dormir. Según oí antes, después de cortar el pastel, iría con amigos a un dance-bar para mayores de 18 a bailar. Con ese pensamiento me dormí, esperando que nada les pasara. El sueño pesado de adolescente lo perdí en el servicio militar, por obligación. Aprendimos a dormirnos de inmediato, atentos a ruidos, cumpliendo órdenes al instante; a dormir rectos boca arriba con brazos a los lados, nada de lado, boca abajo o fetal. Ahora recuerdo mis sueños. Sería pasada la 1 de la mañana cuando sentí a mi hermana entrar a la habitación y meterse en la cama. No era cuidadosa, seguro pensando que aún tenía sueño pesado. Sin moverme, no di señales de estar despierto. Ella se acomodó del lado contrario a la puerta, o sea a mi derecha, y apenas se metió bajo las sábanas acostándose a mi lado cuando sentí su mano colocarse sobre mí boxer justo sobre mi sexo y darle un firme apretón.