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Cálido y sentimental
Fecha: 30/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... invadieron mi agujero anal. Podía haberme quedado allí, mi orgasmo estaba cerca y tenerlo dentro era un seguro que eso ocurriría. Pero se me ocurrió algo mejor, me puse de pie y nuevamente tomé del cabello a Camila. Ella intentaba meterme la lengua lo más al fondo posible mientras yo me aferraba a sus cabellos para que no se despegara ni un segundo. Samuel, profundamente satisfecho se coloco de pie a mi lado, me entrego a Emilia totalmente despierta y llena de babas en su boca y barbilla. La recibí con un brazo, mi otra mano se negaba a soltar los cabellos de Camila. Bese a Emilia con la misma devoción que quizás lo había hecho su padre. Mientras él se ponía detrás de mí y mordía mis orejas, sentía su verga chorreante acariciarme las nalgas y su barba carraspearme el cuello. Baje a mi hija hasta mi pecho y permití que se alimentara un poco, eso aumentaba mi placer, me sentía en el cielo en ese momento. No tardé mucho más. Mi orgasmo me alcanzó sobre la boca de mi hermanita mientras sentía como el semen de Samuel ya resbalaba por mis muslos. Mire hacia abajo y Emilia me miraba fijamente mientras succionaba mi ...
... pezón. La habitación estaba en silencio. De ese silencio que no pesa, que no duele… ese que simplemente está. Emilia succionaba con sus manitos en el aire, como si volara. Samuel entro al baño, tarareando una canción que no reconocía, pero me sonaba a hogar. Y Camila… Camila estaba en el suelo. Con gotas que iluminaban su barbilla con el reflejo del sol que entraba por la ventana, y con el corazón encendido. Aún no sabía si estaba bien o mal. Solo sabía que estaba sintiendo, y eso ya era un avance. La miré. Pensé en los días difíciles. En las risas. En las palabras que no se dijeron. En ese “no puedes enamorarte” que flotaba en el ambiente como una advertencia antigua. Y en todo lo que estábamos construyendo igual, con los pedazos, con los miedos, con los brazos abiertos. Porque a veces el amor no es perfecto. Pero es presente. Y con eso, alcanza para seguir. Le hice un gesto para que se pusiera de pie y la abrace de lado para no interrumpir la comida de Emilia. A quien Camila Besó en la frente. Y se permitió un suspiro lleno de calma. Afuera, el sol estaba en lo más alto. Como nosotros. Incompletos, pero creciendo.