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Cálido y sentimental
Fecha: 30/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... más que yo. Camila pestañeó con gracia, haciendo que algunas gotas diminutas resbalaran por sus mejillas, se sacudió con suavidad, agitando su cabello. Sonreí y la miré lentamente con gesto provocativo, riéndome de su turbación. Se encogió de hombros con despreocupación. Pero sentí su mirada sobre mí, sentí que también me quería desnuda. —¿Te gusto?… —¿Qué? —¿Yo te gusto? —Le pregunte de nuevo —No! —Me contestó fríamente —¿Entonces no te gusta esto? —le dije al tiempo que me ponía de pie y me desnudaba. En ese momento pude ver la mirada de espectador de Samuel. NO le había prestado atención, pero estaba encantado, parecía en una sala de cine. —Camí! Se honesta conmigo, si me dices que no te gusto una vez más te pediré que te marches y me dejes divertirme con Samuel y mi hija…sí me dices que si te gusto, entonces mírame. Sabes, creo que necesito complacerme un poco y no quiero hacerlo con mis dedos. Me sente en la cama, junto a Samuel, ladeé un poco mi cuerpo acariciando con mi mano el cuerpo desnudo de Emilia y espere. No tuve que hacerlo mucho, mientras miraba pícaramente a Samuel la sentí, sentí la lengua de mi hermanita jugando con mi vagina, no era la primera vez que la probaba, pero era como si lo fuera, ahora sabía que estaba lamiendo la vagina que amaba. Mordía mi labio mientras disfrutaba el placer de la boca de Camila y sin dejar de mirar a Samuel me pude dar cuenta que él también se estaba masturbando con la situación. En ese momento su sonrisa sentencio su deseo, ...
... que con observarlo me latía con fuerza el corazón. Sentí las manos de Camila sobre mi abdomen, rozando mis tetas, mientras me pasaba la lengua por mi vagina, me lo hacía muy rico y yo a esa altura solo la dejaba hacer. Ella sabía perfectamente lo que me gustaba también y así, introdujo uno de sus dedos en mi ano, después dos y con la experiencia que yo ya tenía mi ano se expandía con mucha facilidad ante su toque. Le pedí que se hiciera a un lado y eso la descoloco un poco, me enderece y me senté sobre Samuel, dándole la espalda y viendo directamente, en el suelo a los ojos a Camila. La verga de mie esposo de deslizó con facilidad por mi ano. Pasar de la punta a la base fue sencillo, cuando recién empezamos a tener sexo, tenerlo dentro de mi era realmente complejo pero ahora mis agujeros estaban totalmente acomodados a su tamaño. Los quejidos de Emilia me hicieron voltear la cabeza, sin dejar de rebotar vie que Samuel la había subido hasta su boca y metía su lengua en la pequeña boca de nuestra hija, volví mis ojos hacia Camila, que no se había movido un centímetro y seguí metiéndome esa verga hasta el fondo. Le ordene que se acercara haciéndole gestos, ella gateó hacia mí. La tome del cabello y ella entendió, comenzó a pasar su lengua por mi vagina con una habilidad increíble, sopesando el movimiento de mi cuerpo por cada embestida. Rebotaba muy rápido, estaba excitada y añoraba mi orgasmo. Sentí los gruñidos de Samuel en mi espalda e inmediatamente los chorros de su semen ...