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Aires de Gratitud
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... centro de la sala con sus muñecas, concentrada en su pequeño mundo de fantasía. La observábamos en silencio, cada uno sumido en sus propios pensamientos. En un momento, nuestras miradas se cruzaron y supe que estábamos pensando lo mismo. ¿No valía la pena intentarlo? Nuestras fantasías estaban ahí, intactas, a pesar del paso del tiempo, era lo que alguna vez nos unió. Había algo en esa escena, en la calidez del hogar, en la risa inocente de nuestra hija, que hacía que la idea de volver a empezar no pareciera tan imposible. Marcela suspiró suavemente y me dedicó una mirada difícil de descifrar, se mordió el labio inferior y sentí una punzada en mi verga. Yo tomé un sorbo de vino y desvié la vista hacia Laura, que seguía jugando, ajena a la tormenta de emociones que se movía entre su madre y yo. Laura, para mi amplia sorpresa, tomó la iniciativa, se agachó al nivel de Laura, apartó un mechón de cabello de su rostro. —Mírate cariño, estas creciendo muy rápido. —Me miraba con un atisbo de sonrisa en sus labios. —Eres justo lo que Papá y Mamá querían. Se inclinó y le dio un beso en la mejilla, mientras su mano acariciaba el contorno de su rostro. Nuevamente me miró, sus ojos ardían de deseo. Estaba demasiado excitado y sentía que no aguantaba, me puse de pie y bajé el cierre de la bragueta de mi pantalón. Marcela abrió los ojos de par en par, seguro no esperaba un avance tan rápido como el que yo le estaba dando, su rostro se enrojeció al ver como liberaba la verga que tantas ...
... veces había probado en el pasado. No pronunció palabra, simplemente se quedó mirando como balanceaba mi verga cerca a su rostro y al de Laura, que aún no había levantado la vista y no se había dado cuenta de nada. Me acerque lo suficiente como para que Marcela alcanzara mi verga con su mano y así lo hizo, la tocó después de mucho tiempo. —¿Estas seguro de esto? —Mi respuesta fue acercarle mi verga a la boca y metérsela. Marcela recibió mi verga con sumisión, llene su boca tanto como me fue posible. Laura sigue totalmente inconsciente de lo que está ocurriendo. Marcela impone un ritmo suave y lento pero cada vez más profundo. Cuando éramos pareja teníamos una costumbre muye excitante para ambos, quise probar si lo recordaba, así que retire mi verga de tal manera que solo tuviese la cabeza dentro de su boca y coloque una de mis manos en su cabello, para indicarle que no se moviera. Marcela lo entendió inmediatamente, miró hacia arriba, buscando mis ojos y luego, un torrente de orina comenzó a inundar su boca y su garganta. Nuestras miradas se mantienen fijas en la del otro a medida que el chorro fluye, por momentos parecía que le daban arcadas, falta de práctica, pensé. Marcela traga cada gota. Paro por un momento y como en aquellos días, Marcela abrió la boca y me mostró que no tenía nada, pero luego comenzó a toser, lo que hace voltear a Laura. Primero mira a su madre, pero inevitablemente posa sus ojos en mi pene erecto a escasos centímetros. —Laura, cariño, esto es una parte ...