-
Mamá ¿por qué estás desnuda? (11)
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Incesto Autor: PerseoRelatos, Fuente: TodoRelatos
... pendiente con el destino. La saqué y la llevé al cuarto, la dejé sobre el colchón y volví a buscar los tenis, pero la imagen de la bolsa me quedó zumbando en la cabeza como un mosquito prehistórico. Pensé en mamá, en su rictus de cansancio, en el modo automático con el que se movía por la casa. Pensé en que lo último que necesitábamos era más depresión. Y, como quien encuentra una tabla de surf en medio del diluvio, se me ocurrió un plan. Mamá estaba en la sala, sentada junto a la ventana, mirando la tarde y el humo azul de los escapes de auto. Parecía una estatua de sal, o una planta seca esperando que alguien le eche agua. Me acerqué sin hacer ruido y me senté junto a ella. No volteó a verme, pero noté que estaba bien, no llorosa ni colapsada, sólo inmóvil, suspendida. —¿Tienes unos minutos para un experimento? —pregunté, rompiendo la quietud con la voz más neutra que pude. Mamá parpadeó, giró la cabeza, y me miró con una mezcla de extrañeza y resignación. —¿Qué clase de experimento? —preguntó. —Uno divertido, —dije, y me esforcé en sonreír. No se rió, pero la vi enderezar la espalda. —Está bien, vamos… Nos fuimos al cuarto. Saqué la bolsa del sex shop y la abrí frente a mamá, como si estuviera presentando el Santo Grial. Ella arqueó una ceja, curiosa, y se acercó para mirar el contenido. —¿Te acuerdas de esto? —pregunté. —Sí, claro —dijo, y esta vez sí sonrió, aunque apenas. Empecé a sacar juguetes y a evaluar su reacción. Se veía ...
... interesada, eso sí, pero sólo vi un destello auténtico de curiosidad cuando saqué las bolas chinas. —Nunca supimos cómo se usan —dije—. Pensé que podríamos averiguarlo juntos. Mamá abrió la caja y sacó el artefacto: cuatro bolitas rosadas, encadenadas por un cordón translúcido y rematadas con un lazo. Las giró entre los dedos, como si fueran canicas, y luego me las pasó para que las viera de cerca. —¿Y esto se mete…en dónde? —dejó la pregunta al aire, esperando que yo tuviera la respuesta. —No sé, —dije, porque no tenía ni puta idea. Nos sentamos en la cama, uno frente al otro. Mamá sacó el celular y googleó "cómo usar bolas chinas", y nos reímos al ver la cantidad ridícula de tutoriales, videos y blogs dedicados al asunto. —Dice que es para fortalecer el piso pélvico, —leyó mamá, con voz de locutora. —¿Y eso para qué sirve? —Para tener mejores orgasmos, supongo. O para que no se te salga la orina cuando envejeces. Ah… mira, también pueden insertarse por… el recto. — dijo mamá, y mantuvo la mirada en la pantalla, intentando asimilar todo el nuevo aprendizaje. —¿Quieres probar? —pregunté, con más curiosidad que lujuria. Mamá dudó. Miró el juguete, luego me miró a mí, y después encogió los hombros como si ya no hubiera mucho que perder en este mundo. —Pero vamos con cuidado —dijo—. ¿va? No lo pensé dos veces. Nos desnudamos sin prisa, como dos científicos listos para mancharse las manos de verdad. Mamá se puso en cuatro sobre la cama. Y la ...