1. La propuesta (8)


    Fecha: 07/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos

    ... quieto!, ¡no podemos, están todos abajo!, ¡¡Cayetana, mis tíos…!!, ¡¡estás loco!!
    
    ―Sí, loco por ti, joder, mira cómo me tienes, ufff… ―afirmé acercándome a ella y pegando mi paquete a su culo para que notara mi erección.
    
    ―¡Jorge!, ¡no! ―suspiró.
    
    ―Va a ser muy rápido, nadie se va a dar cuenta de que faltamos a la fiesta… y es una pena desaprovechar este día, hoy posiblemente sea el de mayor fertilidad…
    
    ―¡No, no!
    
    ―Si me acuesto con Cayetana al irnos de la fiesta, ya no tendría sentido que viniera después, ¡y ahora sí podría hacerlo! ―jadeé en su oído, dejando mis labios posados en su cuello.
    
    Tiré del pantalón, lo que hizo que los botones saltaran, y, al escuchar el ruido, Beatriz se giró a toda velocidad.
    
    ―¡No!, ¿pero qué haces?, podría entrar cualquiera…
    
    ―Está bien, pues llévame a otro sitio, no puedo esperar más ―aseguré mordiéndome los labios.
    
    Al bajar la vista se encontró con la punta de mi polla asomando por encima del calzón, en una imagen que debió impactarla, pero ella se siguió negando.
    
    ―¡¡No, no, no!!
    
    ―Vamos, seguro que podemos ir a otro lado, hay mil habitaciones, pero tiene que ser ya, no podemos perder más tiempo… ―intenté apremiarla para hacerla cambiar de opinión y que no pensara con claridad.
    
    Me abroché el pantalón, aparté a Beatriz y asomé la cabeza por el pasillo. No había nadie.
    
    ―¡Ven aquí, sal!, ¡ahora es buen momento! ―le pedí a la prima de mi novia, ofreciéndole la mano.
    
    ―¡Que no, Jorge, no, no!, ¡para, por ...
    ... Dios!
    
    Comencé a andar hasta las habitaciones del fondo y Beatriz me siguió los pasos, sin dejar de mirar hacia atrás por si nos veía alguien.
    
    ―¡No, Jorge, por favor!
    
    ―Dime una habitación en la que podamos entrar…
    
    ―Ven aquí, ¡deprisa! ―Me adelantó agigantando sus pasos y se metió en uno de los últimos cuartos.
    
    En cuanto pasé, ella echó el cerrojo; después se giró y apoyó la espalda en la puerta. Beatriz tenía la respiración acelerada y el corazón parecía que se le iba a salir del pecho. Lo mismo que a mí. Nos miramos frente a frente, acerqué mi cuerpo al suyo, y nuestros labios quedaron a escasos centímetros.
    
    Sentía los latidos de Beatriz y el calor de su aliento me golpeó en el rostro. Apoyé las dos manos en su cintura y cuando intenté besarla ella me retiró la cara.
    
    ―¡No, por favor, eso no! ―me pidió agachando la mirada―. Si quieres, me tumbo en la cama, pero tiene que ser rápido…
    
    ―No va a hacer falta… ―Giré con brusquedad su cuerpo y la puse de espaldas a mí.
    
    Busqué la abertura de su vestido y tiré de la tela hacia arriba hasta que descubrí sus preciosas braguitas negras de encaje, que bajé con un golpe seco y se las dejé por la mitad de sus muslos, justo por encima de las rodillas. Era acojonante.
    
    ¡Tenía el culo desnudo de Beatriz Beguer delante de mis narices!
    
    ―¡Sujétate el vestido tal y como está ahora, voy a follarte! ―le anuncié comenzando a sacarme la polla mientras Beatriz sostenía la tela de su vestido negro hacia un lado.
    
    Busqué su ...
«12...151617...20»