1. La propuesta (7)


    Fecha: 15/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos

    ... las caderas.
    
    ―Pues sí, ¿por qué lo dices?, ¿por estar tomando el sol?, no me gustan las marcas del biquini…
    
    ―Cuando estés delante de mi novio te tapas, chica ―le soltó Cayetana, que amenazó con lanzarse a por ella.
    
    ―Seguro que a él no le importa y al mío ya te digo que tampoco, así que tú eres la única ofendidita…
    
    ―Bueno, lo que me faltaba por oír…
    
    Tuve que tirar del brazo de mi novia o hubieran vuelto a engancharse en otra pelea.
    
    ―No entres al trapo. ―E intenté llevármela para dentro la casa, mirando de reojo los pechos de mi cuñada.
    
    ―¡Amargada! ―escuché que soltaba Marta por detrás de mi espalda. Menos mal que no lo escuchó mi novia.
    
    En el baño me curó con una gasa el labio, que no dejaba de sangrar. Habían sido demasiadas emociones en poco tiempo y yo le eché un poco de agua oxigenada en el arañazo que tenía en la cara. Tampoco era mucho.
    
    Tuvimos que entrar en nuestra habitación y calmarnos antes de la comida. Apenas llevaban una hora en La Casona y Cayetana ya estaba de los nervios. Cuando volvimos a salir al patio para poner la mesa, no se encontraban en la piscina, ni Álex ni Marta, y enseguida nos llegó un gemido desde su cuarto, en la planta alta.
    
    Miramos hacia arriba, extrañados. Tenían la ventana medio abierta y de repente ese traqueteo inequívoco de la cama, acompañado de los jadeos de los dos. ¡No me lo podía creer!
    
    ¡Estaban follando y no se cortaban un pelo!
    
    La parte de arriba del biquini seguía tirada en el suelo y la cara de ...
    ... incredulidad de Cayetana pasó en pocos segundos a un enfado monumental con su hermana pequeña. La situación era ridícula, los dos con los platos y los cubiertos en la mano, poniendo la mesa para comer, y en la planta alta Álex y Marta follando como dos salvajes.
    
    ―¡Ya lo que faltaba!, por esto sí que no paso, ¡ni una más, eh, ni una más!, ¡es una descarada y una sinvergüenza! No pienso volver con ella en la vida… Si quiere venir aquí con su novio para esto y utilizarnos a nosotros de tapadera con mis padres, que se vaya olvidando…
    
    Yo no sabía ni qué hacer. Entré en casa y cogí el recipiente donde estaba la ensaladilla rusa. Corté el pan, saqué un par de cervezas con limón y unas aceitunas como aperitivo. Cuando iba a volver a salir al patio, me encontré con Cayetana, que se metía al interior.
    
    ―¿Dónde vas?, había preparado una tapita para…
    
    ―¿Fuera?, ¿en la piscina?, sí, con música de ambiente, si quieres tomamos el vermut mientras los escuchamos…
    
    ―A mí no me importa. Ellos son los que se tenían que cortar un poquito… A ver si por su culpa no vamos a poder ni tomar una cerveza…
    
    ―Pues también tienes razón y ¿sabes lo que te digo?, que después nos ponemos a comer, me da igual sin vienen o no; de hecho, no me apetece nada estar con ellos…
    
    Abrimos una lata de cerveza con limón para compartir y nos sentamos en la mesa a la sombra. Ya estaban puestos los cuatro platos y la ensaladilla rusa en el centro. No sé cómo describir esa situación tan surrealista, Cayetana ...
«12...456...19»