-
La propuesta (7)
Fecha: 15/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: economista1, Fuente: TodoRelatos
... que habíamos tenido en la piscina. Después de comer, Álex se levantó sin tan siquiera recoger el plato y se metió en La Casona para tumbarse en el sofá. Entre los tres limpiamos la mesa y luego me quedé con Marta en la cocina, fregando los cacharros, mientras Cayetana se recostaba en la hamaca del patio con un libro en la mano. Reconozco que era incómodo para mí estar en el mismo espacio que Marta, que me mostraba su cuerpazo sin ningún pudor y es que a cualquier sitio donde miraba solo veía su culo, sus piernas, sus brazos o su ombligo. Yo fregaba y ella aclaraba a mi lado, rozando nuestras manos, y de vez en cuando me echaba una miradita, acompañada de una sonrisa que me dejaba descolocado. Y yo no podía dejar de pensar en que estaba recién folladita, oliendo a sexo y eso me daba un morbazo terrible. ¡Es que la niñata de Martita estaba demasiado buena! ―No sé dónde había un trapo para secar esto ―dijo dándome la espalda y agachándose de manera descarada para rebuscar en un cajón, y mostrarme el culo en todo su esplendor. Y cuando se levantó me encontró allí, con la mirada fija en su trasero y una empalmada imposible de disimular. ―Eh, eh…, creo que ahí en la silla ahí uno ―tartamudeé bajando la cabeza. ―Lo podías haber dicho antes… ―Y se acercó a mí con el trapo de cocina en la mano―. Siento mucho lo del labio, aunque te queda bien, ja, ja, ja, ¡estás muy mono con ese corte!, pareces un tipo duro… ―susurró pasando un dedo cerca de mi boca e ...
... inclinándose sobre mí para darme un beso en la mejilla, casi rozando mis labios. ―Gracias. De manera instintiva me dejé hacer y apoyé una mano en su cintura desnuda. Después nos miramos a los ojos y sentí el cálido aliento de Marta golpeando mi rostro. ―¿Se nos ha escuchado mucho antes? ―¿Perdona? ―Sí, antes de comer, ya sabes ―dijo levantando las cejas―. Álex se ha puesto un poco pesadito y bueno… al final no me ha quedado más remedio, aunque a mí me daba un poco de corte sabiendo que estabais en el patio… ―Pues se os escuchaba bastante, sí, tu hermana se ha pillado un buen rebote… ―¿Y tú? ―A mí me da igual lo que hagáis… ―¿Seguro? ―Sí, ¿por qué? Ella sonrió y me pasó el trapo. Lo estrelló contra mi estómago y lo dejó allí unos segundos, con sus dedos peligrosamente cerca de mi paquete. ―¿Deberíamos terminar alguna vez, no? ―¿El qué…? ―Pues lo de recoger la cocina, ¿qué va a ser…? ―Sí, sí, claro… ―Esta noche queríamos invitaros a cenar, por lo de la comida y también por lo de…, bueno, ya sabes, que me he pasado un poco…; así que Álex y yo habíamos pensado bajar al pueblo y comprar unas pizzas y unas cervecitas, ¿te parece bien? ―Sí, aunque no quiero acostarme muy tarde ni beber alcohol, mañana había pensado levantarme pronto para salir a correr… ―Siempre tan formalito, me encanta… ¿Y puedo acompañarte?, hace tiempo que no salgo a trotar… ―Me da igual, pero te advierto que voy a madrugar y quiero ir rápido, no sé si me vas a ...