-
Esa no es tuya
Fecha: 26/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: bargan, Fuente: CuentoRelatos
... para terminar de recoger su equipo, pudo contemplar las espaldas del coloso de bronce, y cómo los infinitos músculos se asomaban en multitud de formas al colocarse un polo limpio por la cabeza. Jorge también se retiró unos metros para buscar su bolsa, dejando a Lidia con David por un instante, momento que éste aprovechó para susurrar al oído de la mujer unas palabras: –“y no lo has visto todo”. Por el camino de vuelta, Jorge y Lidia se retrasaron dejando a David y Serge caminar delante de ellos. Lidia estaba visiblemente incómoda, y Jorge, que conocía perfectamente a su mujer, la agarró de la cintura y le propuso tomar una cerveza a solas en el Club Social, a lo que ella aceptó con indisimulado alivio. –“¡David, Serge; Lidia y yo vamos al Club Social, ¡nos vemos en la tarde! –se despidió Jorge de ambos monitores separándose del camino principal tras salir de las instalaciones deportivas. –“¡De acuerdo, pareja, hasta luego! –respondió David tras girarse al escuchar a Jorge. –“¡Bye!, –bramó Serge escuetamente dirigiéndose al matrimonio sonriendo. –“Adiós” – contestó Lidia tan bajito que apenas se escuchó a sí misma, aun intimidada por la situación y tan confundida o más que en la piscina. Se sentaron en la terraza y pidieron un par de copas de cerveza, guardando silencio hasta que una bella y esbelta camarera los sirvió. –“Me gusta esta chica” –apuntó Jorge. “Quizás se quiera unir a nuestro club nocturno” –bromeó mientras le guiñaba un ojo a su ...
... mujer. –“Jorge, no sé qué me está ocurriendo” –intervino Lidia haciendo caso omiso a las palabras de su marido. –“¿Por qué dices eso?” –respondió preocupado. –“A ver, cuéntame qué pasa por esa cabecita” –contestó cariñosamente mientras extendía su mano para alcanzar la de su esposa. –“Después de lo de anoche no soy la misma. Disfruté muchísimo, pero no sé qué pensar. Me gustaría que volviéramos a casa, cariño. Cada vez que veo a David me siento incómoda, pero…” –“¿Cada vez? ¡Pero si lo acabas de ver ahora! –interpeló Jorge. –“No, lo vi esta mañana en la piscina, y ahora otra vez…” –aclaró Lidia. –“¡Ahhh!, por eso viniste a la pista – entendió Jorge. “¿Es que te dijo algo que te molestó? ¿Quieres que hable con él?” –se ofreció. –“¡No, por favor, no le digas nada! Tampoco me dijo ninguna grosería ni me faltó al respeto, es que después de lo de anoche no sé cómo comportarme” –confesó. –“Te entiendo, pero anoche a última hora parecías satisfecha y natural con él” –respondió. “Mira, es un buen tío, y lo pasamos muy bien. Si quieres podemos repetirlo, y si no, pues tan amigos. Es discreto y lo entiende, pero no puede desaparecer ni hacer que lo ocurrido se olvide. Intenta tomarlo como una aventura, una experiencia que creo nos gustó a todos. Ya sé que no es lo mismo, pero hagamos como si hubiéramos salido a cenar con un amigo. De ti depende si volvemos a hacerlo o simplemente sucedió una vez y nada más.” –intentó razonar Jorge. –“Pero es que no es sólo eso lo que me ...