1. Esa no es tuya


    Fecha: 26/05/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: bargan, Fuente: CuentoRelatos

    ... al sexo de su mujer, comprobando satisfecho su humedad. – “¿Estás así desde esta mañana? Habrá que hacer algo contigo” –susurró al oído de Lidia entrecortadamente.
    
    –“¿Tú solo?” –respondió su mujer con voz ronca y queda.
    
    –“Yo y los que tú quieras” –respondió Jorge arrancando gemidos con sus caricias circulares sobre el clítoris de Lidia.
    
    –“Mmmm…” –ronroneó ella mientras su mano buscaba a tientas el pene de su marido. –“Cógelo” –pronunció ella recurriendo a la palabra clave que significaba la participación del dildo que reposaba en el cajón de la mesilla de él.
    
    Jorge se giró, abrió el cajón y tomó el consolador ofreciéndoselo a Lidia, que lo agarró de los testículos, y tras mirarlo con deseo, comenzó a chuparlo con cierta dificultad debido a su tamaño.
    
    –“¿No prefieres el de carne?” –comentó Jorge mientras acercaba su sexo al de su mujer.
    
    –“Mmmm… ¡¡Sí!!” –confesó Lidia retirando por un instante el dildo de su boca, para a continuación gemir aún más fuerte al sentir cómo el pene de Jorge invadía sus entrañas.
    
    Jorge agarró de las caderas a su mujer y comenzó una enérgica penetración, sobre excitado por la respuesta de su mujer, la cual parecía así mismo receptiva a la posibilidad de repetir el trío de la noche anterior. Dirigió su mano al pecho izquierdo de Lidia, y ante su sorpresa ella la retiró situándola sobre el derecho.
    
    –“Ésa no es tuya, es de David” –sentenció Lidia, retirando una vez más el rosado consolador de su boca dirigiéndolo al pezón de su ...
    ... pecho izquierdo, jugueteando con él.
    
    –“Entonces, ¿qué le dejamos al pobre Serge?” –replicó Jorge cuya excitación estaba alcanzando cotas indescriptibles.
    
    –“Esto” –respondió Lidia llevando entonces el dildo a su sexo, abriendo sus piernas para recibir su enésima doble penetración vaginal, arqueando su cuerpo e introduciéndose el pene de silicona con lentitud pero sin pausa, adaptándose para que ambos arietes se acoplaran en su interior. Inmediatamente, el placer se multiplicó gracias al tamaño de ambos intrusos que la llenaban completamente, pero también al escucharse decir todo lo que había pronunciado, y aún más por lo que se estaba imaginando y no había dicho.
    
    –“¿Te gustaría que Serge te follara, verdad?” –inquirió Jorge sin cesar en el mete–saca. –“¿Te imaginas cómo será su polla?” –insistió Jorge entrecortadamente.
    
    –“¡¡¡Si!!!” –gritó Lidia. –“¡¡¡Es enormeee!!!” –afirmó fuera de sí.
    
    –“¿Cómo lo sabes? ¿Acaso se la has visto?” –preguntó su marido.
    
    –“¡No!, pero David sí y me lo ha insinuado” –respondió Lidia mirando a su esposo con lujuria.
    
    –“¡¡Pues habrá que comprobarlo!!” –continuó Jorge mientras gruñía con fuerza al comprobar cómo su esperma estallaba en el interior de su mujer con un intensísimo orgasmo.
    
    –“¡¡¡Ahoraaa!!!” –lo acompañó ella alcanzando el clímax casi simultáneamente, imaginándose rodeada de los tres hombres eyaculando sobre sus pechos al unísono.
    
    Tras la intensa sesión, ambos quedaron dormidos, Lidia apoyada en el pecho de Jorge, y ...