1. El Crimen del Colibrí. Parte 4


    Fecha: 01/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Julian Torres, Fuente: TodoRelatos

    ... —dijo ella con las palmas de las manos abiertas en señal de disculpa —. Es que como no me dices qué temes tanto no sé cómo debo reaccionar. Debes dinero a alguien, ¿o qué?
    
    —Es largo y complejo de explicar. Pero no hables a nadie que te encuentres en este edificio sobre mí, ¿de acuerdo?
    
    —Sí, de acuerdo —aceptó ella de inmediato mientras lo miraba apenada. Acto seguido lo abrazó con ternura —. Ven aquí. No te preocupes. Pues claro que seré discreta, ¿o te has olvidado de mi situación? —terminó diciendo con una risa comedida que a él también le sacó una sonrisa.
    
    —Gracias —indicó tras darle un beso a ella en la frente.
    
    La valenciana levantó el rostro para que sus labios quedaran cerca de los de él y lo besó tiernamente. Las lenguas de ambos se fundieron en un cálido abrazo. Claudia sintió como todo su cuerpo elevaba su temperatura y entraba en un sopor que la hacía levitar como una nube. Sus lenguas gelatinosas se frotaban entre sí y la valenciana se tragaba la saliva de él con gusto, como si de un manjar de dioses se tratara. El apasionado beso se alargó hasta que un nuevo conjunto de mazazos estremeció la puerta.
    
    —¿No se cansa? —preguntó ella en un susurro tras separar a regañadientes sus labios de los de él.
    
    —¿Y si abres tú y cuando te pregunte por mí le dices que no me conoces? —comentó a medida que aumentaba el énfasis de la pregunta.
    
    —¿Cómo? —cuestionó ella confusa.
    
    Sin embargo, el ingeniero parecía ahora más convencido por la idea.
    
    —Le ...
    ... dices qué has alquilado este piso recientemente, y que el antiguo dueño lo dejó a principios de semana.
    
    —Pero si vivo al lado.
    
    —Pero él no lo sabrá. Quizá así me deje en paz.
    
    —No lo sé. Es muy arriesgado. Teóricamente no quiero que me vean aquí contigo.
    
    —No quieres que te vea tu marido o los vecinos, pero él no vive aquí. Y me estarías haciendo un gran favor.
    
    Claudia suspiró muy nerviosa de repente. Quería ayudarlo mucho, y poder hacer algo por él que estaba a su alcance la motivaba, pero se arriesgaba a que algún vecino que estuviera pasando por ahí la viera.
    
    —¿Y si alguien…?
    
    —Pues cierras la puerta de golpe —le interrumpió él para luego insistir de nuevo —. Desde que escuches a alguien en el pasillo, aparte de ese tipo, cierra la puerta incluso aunque estés en medio de una conversación.
    
    La valenciana volvió a suspirar y finalmente asintió poco convencida, pero se reafirmó cuando lo miró a los ojos con ternura.
    
    —Está bien —le dijo para volver a besarle calurosamente por casi diez segundos. Cuando salió de la cocina frunció el ceño y susurró —. ¿Seguro que sigue ahí?
    
    Como si quisieran responder a su pregunta la puerta volvió a sonar nuevamente, aunque esta vez el golpeteo fue más suave que la vez anterior. Claudia se acercó a la puerta con un andar pausado y respiró hondamente. Se dijo que igualmente tenía que despacharlo si quería ir a su casa. Así que terminaría la conversación rápido y en cuanto lo viera marcharse iría a su apartamento ...
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