1. Intercambio entre hermanas - completo (cap. 03)


    Fecha: 04/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos

    ... contárselo para liberarme de esa carga… Y por fin lo he hecho…. Uff… Me sentía tan culpable… ¿Cómo pude quedarme y mirarla como un vulgar voyeur? ¡Ana era una cría! Te aseguro que nunca pensé que llegaría el día en que sería capaz de hacerlo.
    
    —Pues ya está hecho —dijo al tiempo que bajaba su mano a mi entrepierna—. Y ahora… ¿podrías echarme uno rapidito…? La historia y la forma en que la has vivido con Ana me han puesto a más de cien. Anda, porfa, no me digas que no…
    
    —Claro, cielo, no creas que yo soy de hielo… Estoy como tú o peor… Necesito resarcirme de la nochecita al lado de tu querida hermana…
    
    Le tomé la boca y comencé a comérsela con desesperación.
    
    *
    
    EXTRACTO DEL DIARIO DE ANA
    
    Buenas noches, querido diario. Tengo que contarte algo alucinante que me ha pasado con Fran.
    
    Como ya te comenté antes, esta noche hemos salido él y yo solos a cenar y a tomar copas. Mi hermana se ha disculpado con una excusa tan sosa que a nadie se le podía engañar de que era fingida. Pero bueno, parece que la cosa ha salido bien, sobre todo por la historia super increíble que me ha contado Fran.
    
    Resulta que, cuando yo tenía quince años, el me sorprendió masturbándome en mi habitación. Y por esa tontería se quedó medio traumatizado, o algo así, sintiéndose rastrero por haberse quedado a mirar siendo él ya un hombre y yo casi una niña (qué manía la de los mayores de pensar que a los quince todavía eres una niña).
    
    En fin, que se ha pasado media vida sufriendo en silencio ...
    ... por haberlo hecho y no se lo había contado a nadie excepto a Marta. Incluso a ella tardó en confesárselo no sé cuánto tiempo por lo mal que se sentía.
    
    Qué inocente, el pobre Fran. He tenido que morderme la lengua para no decirle que lo que él vio aquella tarde era algo que hacía como un ritual todos los días tras llegar a casa del colegio. Incluso, a veces, lo hacía acompañado de una o dos de mis amigas. Y, mientras nos entraba el gusto, nos peleábamos por conseguir la única revista de chicos medio desnudos que la hermana de una de ellas nos había conseguido.
    
    A mí, sin embargo, lo de la revista me daba igual. Cuando me masturbaba a solas, prefería soñar con mi príncipe azul. Y, aunque estaba medio enamorada de un chico del colegio de al lado del mío y a veces fantaseaba con él, en quien más me gustaba pensar era en Fran. Sí, en el novio de mi hermana, aunque fuera el último hombre en la tierra al que pudiera aspirar.
    
    ¡Si él lo supiera! Si el supiera que aquella misma tarde, cuando me miraba alucinado, seguramente pensaba en él. Pero nunca lo sabrá, querido diario, será tu secreto y el mío. O, quién sabe, quizás algún día se lo cuente si llega el momento.
    
    Recuerdo que los orgasmos fantaseando con Fran eran el doble de intensos y de largos que cuando lo hacía pensando en mi amor del colegio. Así que me lo imaginaba montado en un caballo blanco (a veces con alas y a veces sin ellas) y viniendo a rescatarme de la prisión en la que algún brujo me tenía sometida, y me ...