1. Intercambio entre hermanas - completo (cap. 03)


    Fecha: 04/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos

    ... película… —dijo apoyando la cara sobre sus dos manos e inclinándose hacia mí—. Eso sería hacer trampa… Tiene que ser algo que te haya pasado a ti.
    
    Tragué saliva antes de hablar. Estudiaba mentalmente las probabilidades de que Ana me pidiera que le contara una historia «picante» pocos minutos después de que Marta me sugiriera que le confesara mi historia tras la puerta de su cuarto cuando ella era aún una chiquilla.
    
    —Es que no se me ocurre ninguna… —dije para ganar tiempo—. Como no te cuente alguna de mis experiencias con Marta…
    
    —¿Con mi hermana…? —hizo un gesto de desagrado—. Por dios, Fran, que asco… No me cuentes ninguna de tus guarrerías con Marta, me moriría de la vergüenza.
    
    —Es que…
    
    —Venga, anímate… Seguro que tuviste alguna experiencia interesante antes de conocer a mi hermana… Ya no erais precisamente unos niños cuando os juntasteis… Apuesto a que saliste con muchas chicas antes… En el instituto, tal vez…
    
    La tentación empezó a crecer de manera incontrolable. A mi memoria volvieron las palabras de MARTA: «Hazme caso, amor, que de lo que nos gusta a las chicas sé yo más que tú…». Entonces, respiré hondo y decidí lanzarme a la piscina.
    
    —Pues mira, estoy empezando a recordar una historia que me ocurrió en Barcelona… —me corté a media frase. ¿Realmente podría seguir?—. Aunque no sé si debo contártela…
    
    Ana dio un salto en el sillón y, tomándome de las manos, se inclinó aún más hacia mí.
    
    —¡Genial…! —casi gritó—. Vamos, cuñado, no te cortes y ...
    ... cuéntamela… anda, porfa… porfa…
    
    Resoplé y la miré aturdido.
    
    —Pero, Ana, te digo que no sé… —repetí—. Es una historia horrible… no sé, no sé…
    
    —Pero, ¿por qué no…? —se quejó, y se acercó tanto a mí que noté su aliento en mi rostro. Se había puesto de rodillas sobre el sillón y me miraba inquisidora—. ¿Cómo puede ser una historia picante tan horrible?
    
    Tome aliento y, sin pensarlo, lo solté.
    
    —Porque tiene que ver contigo…
    
    Su sonrisa se congeló.
    
    —¿Conmigo…?
    
    —Si… —respondí dubitativo—. Contigo… y… conmigo…
    
    Se deslizó hacia atrás y volvió a sentarse. Pensé que iba a decir algo que me dejaría en vergüenza. Que tal vez incluso se levantaría y se iría. Pero, muy al contrario, su sonrisa volvió como un rayo de sol.
    
    —Pues entonces… —dijo con mirada pícara—. Entonces ni se te ocurra no contármela porque te mato…
    
    *
    
    Pasó el camarero por nuestro lado y le pedí dos chupitos dobles de tequila. Me temía que no había vuelta atrás, así que mejor liberar la mente con alcohol fuerte, como había aconsejado Marta. Aunque, en este caso, no solo la de Ana.
    
    Dos minutos más tarde, tras dar el primer trago a mi vaso, comencé mi relato.
    
    —Verás, esta historia ocurrió en Barcelona, como te he dicho. Pero no en cualquier sitio de Barcelona… En realidad ocurrió en la casa de tus padres de aquella época: el piso del Paseo de Gracia.
    
    —Ostras, Fran… —me interrumpió—. Pero si ese piso lo vendió mi padre hace mil años. Yo entonces tendría…
    
    —Quince años… —declaré con el ...
«12...678...14»