1. Ayuda entre hermanas (FINAL)


    Fecha: 08/06/2026, Categorías: Incesto Autor: PerseoRelatos, Fuente: TodoRelatos

    ... pericia.
    
    La inercia, la gravedad del asunto hizo que mi hermana y yo claváramos la mirada en esos pezones que se antojaban irresistibles. Mamá, seguramente sabedora del efecto que causaba en nosotras, se acercó con pasos contenidos hasta que quedó a un palmo de nosotros.
    
    Y no pudimos resistirnos, de manera secretamente coordinada, Diana y yo nos lanzamos a besar, morder, lamer esos pechos perfecto que pendían de algo más pesado que el pensamiento.
    
    Ahí, por primera vez, le arrancamos un gemido a Bárbara, ua pequeña grieta en su armadura. Bien, si puede sangrar, puede morir.
    
    Estaba en éxtasis yo. Jugando a ahogarme en un océano que era lo suficientemente grande para apagar el insomnio.
    
    Pero entonces, Bárbara me recordó quién estaba a cargo.
    
    Con una mano sujetó mi rostro, estrujando mis mejillas. Vi que hacía lo mismo con el rostro de Diana.
    
    —Bésense.
    
    No necesitábamos ordenes para hacerlo, pero era cierto que tener a mamá tomando el control le añadía muchísimo morbo.
    
    Diana se me lanzó a la boca con más violencia de la necesaria, y en esos labios conocí la urgencia.
    
    Mi mano se fue, como un hierro buscando su imán, directo a su entrepierna, que estaba más que empapada. Y sin pedir premiso metí dos dedos.
    
    Y eso fue hermoso.
    
    Diana comenzó a venirse entre espasmos secos en mis manos. Era la primera vez que un ligero toque de mi mano bastaba para hacerla conocer el cielo.
    
    El orgasmo debió ser intenso porque empezó a llorar suavemente, mientras ...
    ... frotaba su rostro contra el mío, llenándome la cara y las mejillas con baba y lágrimas.
    
    La sostuve hasta que adiviné que el orgasmo había terminado, entonces la deposité en la cama con suavidad, ella me miraba con somnolencia y alegría.
    
    —Bien, son bastante entretenidas — aplaudió mamá, con una mirada hambrienta.
    
    Luego, tomó mi mano, la que acababa de dedear a Diana, y lamió los dedos en un movimiento que me hizo jadear de tan erótico.
    
    Yo era mantequilla frente a ella.
    
    Por primera vez esa noche mamá me besó en la boca, tomó mi mano y la puso en su vagina, que estaba ardiendo, y luego llevó su propia mano a mi vagina.
    
    Con facilidad increíble encontró mi clítoris y con cuanta familiaridad comenzó a masajearlo.
    
    Empecé a ver estrellas apenas sus dedos bordearon la entrada de mi vagina, pero entonces Bárbara se detuvo. Retiró la mano y la acercó a mi boca.
    
    —No no, querida hija, no te puedes venir antes que yo. ¿Entendido? — Y al decirlo, puso sus dedos en mis labios. Y yo los chupé, saboreando mis propios jugos.
    
    Su vagina era diferente a la de Diana y la mía, pensé en ser delicada, suave, pero la verdad es que aunque no había prisa yo tenía una urgencia por quemarme.
    
    Con pericia metí mi dedo medio y anular, mientras con mi pulgar masajeaba el clítoris hinchado de mamá.
    
    Mientras, seguimos besándonos de manera suave y rítmica, era un beso desprovisto de la prisa que nos carcomía pero lleno de una irónica ternura.
    
    Y entonces, mamá comenzó a menear las ...