1. Carita de ángel. Capítulo 1


    Fecha: 12/06/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: cristinar, Fuente: RelatosEróticos

    ... es lo suficientemente excitante. Y después de tantos años tomo la única salida que encuentro: emular lo nuestro, pero ahora con los roles invertidos. Ahora yo seré la adulta experimentada que gozará de un adolescente lujurioso. Ya pasó tu tiempo tío Eduardo.
    
    Y ahora estaba excitadísima. Mi putsycat tan hinchada que en cualquier momento mi bombacha se rompía. La sentía ahí abajo, entre mis piernas, jugosa y calentita. Pero no podía llamar a tío Eduardo. Me había costado mucho terminar con esa relación enfermiza. Además, ahora estaba en pareja. Lo que necesitaba era algo que alivie mi calentura con urgencia. Normalmente solucionaba estos percances autosatisfaciéndome. Pero ahora necesitaba algo más. Necesitaba el calor de otro cuerpo encima del mío, necesitaba la devoción que despertaba en ciertos hombres, necesitaba una verga hundida en mi sexo, que me sacudan en mi cama, que me lastimen y me hagan gozar a la vez.
    
    Vi en mi teléfono a los candidatos. Siempre tenía un “ganado” numeroso. Tipos a los que les contestaba los mensajes que me enviaban y con quienes me abría lo suficiente como para que pensaran que tenían alguna oportunidad conmigo. La mayoría no la tenía. O, mejor dicho, la tenían, pero nunca terminaban por materializarse. Me gustaba que quedaran prendidos de mí, que me buscaran incluso cuando ya estaban en pareja, que sufrieran, que soñaran conmigo, que me sintieran inalcanzable.
    
    Había un vecino. Ramiro. Siempre era exageradamente amable conmigo. Era ...
    ... chofer de Uber, y muchas veces me había salvado cuando debía viajar en horarios complicados. Era muy arriesgado tener algo con un vecino, porque si se enganchaban después era muy difícil sacárselo de encima. Pero era el que estaba más cerca, y yo necesitaba una pija con urgencia.
    
    Ramiro me había dicho varias veces que también hacía refacciones. Por lo que entendía no era especialista en nada, sino que sabía un poco de todo. Cosa muy poco conveniente si una quería que le hicieran bien el trabajo, pero para el caso estaba bien.
    
    Le mandé un mensaje, diciendo si podía subir a mi departamento. Pasaban los minutos y no me respondía. Me puse nerviosa, y furiosa. Dos minutos más sin responder y te juro que solo me vas a coger en sueños, fue mi amenaza imaginaria. Entonces me respondió. Me dijo que enseguida subía.
    
    Pensé en cómo lo haría. ¿Le regalaría sonrisas seductoras, me reiría de cualquier comentario que diría, le tiraría onda, me pondría en una pose sexy? Él estaba como loco por mí. Tenía una chica a la que se cogía cada tanto, pero siempre me escribía para iniciar alguna conversación. Me mandaba memes para que me riera. No era muy inteligente, pero sí muy ocurrente. Era el típico pibe canchero, al que no les falta las mujeres. Sabría qué hacer, se daría cuenta de las señales.
    
    Pero no tenía ganas de histeriquear, ni siquiera de entrar en el juego de la seducción. Me quité el vestido y el corpiño, quedando solo en tanga. Carita de ángel en pelotas. Quería ver su cara de ...
«12...567...»