1. Albast.Capítulo 25


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... confianza.
    
    En el medio de la algarabía, pasando totalmente desapercibidos, los tres se escurrieron fuera de la sala de baile. Marcus las llevó casi en volandas hacia su habitación, las amaba y las deseaba con toda su alma. Las tres siguientes noches podían ser las últimas que pasasen en la tierra, pero de lo que estaba realmente seguro es que serían memorables.
    
    Hoster y Sacher no habían logrado sacar nada en limpio aquella noche. Habían vigilado a conciencia a la joven y solo la habían visto bailar con Sigfried y un par de bailes con Standartenführer von Lübeck. Sus improvisados espías se acercaron a ellos con la esperanza de captar alguna conversación sospechosa, pero solo descubrieron los celos de una chica pueblerina que creía tener al alcance de la mano una oportunidad para escapar de aquel remoto y aburrido valle alpino. Así que todo dependía de lo que la joven hiciese en la habitación de Sigfried, ignorante de que alguien vigilaría todos sus movimientos.
    
    Sabía que podía confiar en Wust para aquel trabajo, pero Greta no podía evitar estar presente en el momento en que aquella pequeña zorrita se delatase. Su barriga había crecido hasta niveles inverosímiles. De no ser una mujer robusta apenas podría moverse con los más de treinta kilos de sobrepeso que suponía aquel embarazo, que a pesar de ser de poco más de ocho meses, según Von Hula, estaba casi a punto de terminar. Y a pesar de que los pasadizos no eran precisamente anchos y en algunos lugares tenía que ...
    ... empujar para deslizarse entre las paredes, no quería perderse el estallido de furia de Sigfried. Podía ser un hombre realmente violento cuando se le contrariaba.
    
    Los gritos de placer que escuchó provenientes de la habitación de Sigfried, le indicaron que había llegado en el momento adecuado. Walter, que ya llevaba un rato vigilando y la había mandado llamar, tenía el ojo pegado a una de las mirillas. Greta se puso a su lado y aplicó el ojo en otra mirilla y con un relámpago de excitación observó como Úrsula se agarraba a una cómoda mientras aguantaba las salvajes embestidas de su amante, con largos gemidos de placer. Greta observó con envidia aquel cuerpo joven y esbelto, totalmente desnudo, recibiendo las bestiales embestidas de su amante. Todo el cuerpo de la joven estaba contraído por el esfuerzo de mantener una postura adecuada para que el oficial la penetrara hasta el fondo. Con cada empeñón lo animaba con cortas frases de aliento, interrumpidas por gemidos y gritos de placer.
    
    Tras unos segundos, el cuerpo del oficial se crispó y eyaculó dentro de la joven, pero no por ello dejo de embestirla, sino que lo hizo con más intensidad, hasta ella rebosando semen y flujos, se corrió con un grito estrangulado y se deslizó inerme hasta quedar sentada en el suelo, sudorosa y jadeante, con la mirada perdida y la boca ligeramente abierta. Sigfried aprovechó para meterle la polla en la boca y ella la estuvo chupando un rato con suavidad hasta que él se dio por satisfecho. Solo ...
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