1. Grasillas 4: Un nuevo día


    Fecha: 01/07/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos

    ... se relamió, apartando con una mano la grasa que lo rodeaba y revelando un pene todavía flácido. Primero lo besó y lamió, jugando con él y bebiendo del presemen que iba sacando, hasta finalmente introducirselo en la boca de una sola vez, empezando a mamada lenta por fuera pero frenética en el interior, pues su lengua no paraba de moverse sin parar.
    
    Poco a poco el pene fue creciendo y endureciendose, momento que aprovechó al joven para aumentar la velocidad de la mamada. Notó que el pene crecía más cuanto más tiempo lo tenía dentro de sí, por lo que se lo metió entero, aplastando su cara contra los pelos del maduro, notando como sus huevos tocaban su cara y agarrándole de las piernas para llegar todavía más hondo.
    
    El tamaño del pene le permitió seguir respirando sin problemas, por lo que estuvo minutos enteros con aquel pedazo de carne en su boca, sin ningún problema excepto por los últimos momentos, donde empezó a tener arcadas, aunque el maduro lo apartó antes de que pasase a mayores. Cuando salió de aquellas carnes vio que el maduro se había desnudado del todo, su pecho, grande y velludo, le impedía ver desde su posición la cara de Alejandro, aunque sí que veía aquellas dos enormes tetas, caídas y cuyos pezones lo miraban como si de ojos se tratasen.
    
    —Apoyate en la mesa—El joven se subió al escritorio, apoyando el culo sobre el mueble—De espaldas, apoya solo las manos—Juan obedeció, poniendo el culo en pompa—Y ahora mira a tu jefe a los ojos y dile todo lo que ...
    ... te hago.
    
    Aquello sorprendió a Juan, quien miró a su Jefe sorprendido, sin saber cómo actuar, pudo ver en sus ojos, llenos de lujuria, que él sí que sabía que hacer y se moría por hacerlo. Una sonora palmada en su culo lo sorprendió, sintiendo como su nalga ardía y las piernas le temblaban.
    
    —He dicho que se lo cuentes, ahora.
    
    —Jefe, el Señor Alejandro va a proceder a follarme, siento su barriga en mi culo y como se mueve, rozandome en el culo con sus pelos. Me acaba de agarrar el culo con fuerza y me lo está abriendo y ahora…aaaaaa… Me acaba de meter dos dedos lub-ric…aaaaados por el culo, me está follando el culo con sus enormes dedos y me está encantando. Los ha sacado y ah…acaba de tirarme su barriga encima y casi me corro, Jefe, necesito que me follen ya—Sin decir más Alejandro lo embistió, enterrando todo su miembro de una—¡Siii! Jefe, el Señor Alejandro me esta follando y me está encantando, no puedo evitar disfrutarlo, yo… ¡Quiero mas! ¡Necesito que me den más, necesito tener una polla enterrada en mi culo, follandome, sin parar!—Alejandro agarró a Juan del pelo y lo levantó mientras seguía follandolo, mostrandole a Antonio el pene del joven, el cual se zarandeaba sin parar, lanzando pequeños chorros de semen.
    
    —¿Mi polla es pequeña?—El joven dudó en responder, lo que se tradujo en otra bofetada.
    
    —Si, comparada con la del Jefe o su hijo es pequeña.
    
    —¿Y te gusta?—En respuesta, Juan gimió varias veces antes de decir.
    
    —Si, muchisimo, no quiero que ...
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