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Grasillas 4: Un nuevo día
Fecha: 01/07/2026, Categorías: Gays Autor: chaser, Fuente: TodoRelatos
... pares. —Si te gusta es porque te hemos lavado el cerebro, a partir de ahora solo podrás disfrutar con gente obesa, nadie mas te despertará el menor interés sexual, todo lo que harás será única y exclusivamente para complacer a algún gordo que te quiera follar ¿Que piensas de todo esto?—Juan tardó en responder, centrando en disfrutar de aquel pene pequeño que entraba y salía de él como si nada. —Me da igual, solo quiero que me folleis. —Muy bien y que sepas que a partir de ahora, si mi hijo te ordena que no folles con alguien lo harás y si te dice lo contrario también lo harás, siendo la mascota de mi hijo ¿Entendido?—Juan asintió. —Siii… —¿Y sabes porque tu jefe está ahora allí sentado, sin poder follarte? —Nooo… —Porque no cumplió mis órdenes de dejar tu virginidad para mi hijo, así que ahora estará dos semanas sin poder meterle mano a nadie ¿Entendido?—Antonio intentó replicar, pero la mirada de su jefe lo detuvo. —Sí señor—El maduro asintió. —Muy bien. Soltó el pelo del joven, que volvió a caer sobre la mesa, solo para encontrarse con las manos del obeso en su boca, agarrandola como si de las bridas de un caballo se tratasen y follandolo sin parar. Según algunos dedos se iban resbalando hasta el interior de su boca, Juan los iba lamiendo, chupandolos y saboreandolos sin parar. Estaba tan concentrado en ...
... disfrutarlo que se sobresaltó cuando el obeso lo giró, dejandolo boca arriba y corriendose sobre él, llenandole de leche el pecho. Por un segundo el joven pensó que ya estaba, pero entonces Alejandro abofeteó su pene mientras gritaba. —¡Correte de una vez!—Como si de magia se tratase, Juan se corrió, soltando pequeños hilillos de semen que se juntaron con los del maduro—Jeje, otra cosa que tiene la hipnosis es que te vamos a dejar tu pene inutilizado, a mi hijo le gustas, pero también le gustan los hombres con un pene inutil que apenas puede correrse ¿Te molesta?—Juan negó con la cabeza—Bien, ahora límpiame y luego limpiate tu. Juan se arrodilló rapidamente, tragandose de nuevo el pene del obeso, limpiandolo y pasando la lengua por los alrededores para asegurarse de que todo estaba bien limpio. Tras eso empezó a pasarse las manos por el pecho, juntando el semen de ambos y llevándoselo a la boca, saboreandolo como si de un manjar se tratara. Alejandro se plantó ante Antonio, totalmente vestido y dijo. —Dos semanas ¿Entendido?—El negro asintió y el maduro miró a Juan—Y de este no te preocupes, los demas encargados tienen indicaciones sobre que hacer con él. Una hora después, sobre el sofá de Antonio, Juan cabalga la polla de Luis con las manos en su barriga, disfrutando de como aquel montón de grasa se movía con cada movimiento de su culo.