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El jefe castiga a mamá
Fecha: 18/07/2026, Categorías: No Consentido Autor: elquefolla, Fuente: TodoRelatos
... leche, aunque no se podía decir que estuviera gordo, simplemente estaba fofo, pareciendo su erecta verga lo único vivo que poseía. Fue la madama la que le colocó un preservativo muy fino al tipo y éste dejó que se lo colocara sin inmutarse lo más mínimo. Muchas veces se lo habría colocado la vieja furcia. Volviéndose el viejo hacia Rosa, la amenazó con voz tranquila y monocorde: ·Si te portas bien y haces todo lo que yo te diga, saldrás con tu chulo, sino él saldrá solo y tú te quedarás conmigo mucho, mucho tiempo. Como la mujer se mantenía en silencio, el pervertido la ordenó en el mismo tono: ·Y ahora ponte a cuatro patas que te voy a follar por detrás. Como Rosa no se movía, el viejo hizo un gesto al negraco y éste, cogiendo a la mujer, la obligó a ponerse a cuatro patas sobre la cama a pesar de su resistencia, pero, como no lograban mantenerla en esa posición, fue la madama la que actuó y, agarrándola por el cabello, tiró de él hacia arriba, provocando que Rosa chillara de dolor. ·Estate quieta, puta, si no quieres llevar peluca el resto de tu puta vida. Tenía más miedo de que la dejaran calva que la violaran, así que ahora si se mantuvo Rosa quieta y a cuatro patas, temiendo por su cabello, y escuchó al viejo decir: ·¿No sabes lo cachondo que me ponen las putitas rebeldes que defienden su virginidad? ·¿Virgen ésta? ¡Ja! Esta ha pasado por más pollas que un burdel al lado de un cuartel. Replicó la madama, con risotadas, sin soltar el ...
... cabello de Rosa. Acercándose por detrás a la mujer, el viejo la observó las nalgas muy encarnadas de tanto azote, y, soltando un par de carcajadas, dijo, sonriendo: ·Ya veo que has sido mala. Todavía se atrevió Rosa a preguntar: ·¿Por qué? Aunque bien sabía la respuesta: Estaba muy buena, era blanca y estos pervertidos la iban a grabar como se la follaban, como la violaban. Aun así don Braulio la respondió, completando lo que ya sabía: ·Eres ingenua y estás muy buena, lo que es una combinación explosiva. Además tu marido es un gilipollas integral que tengo que aguantar todos los días en el trabajo. Por eso debéis ser duramente castigados. Dicho esto, el viejo, separándola las piernas, se colocó entre ellas. Cogiéndola por las caderas, dirigió su verga erecta a la vulva de la mujer, restregándola insistentemente entre sus labios vaginales, lubricándolos y, tras unos pocos segundos, la penetró lentamente por el coño, provocando que Rosa contuviera la respiración, abriendo mucho los ojos y la boca. Se lo fue metiendo poco a poco y, cuando llegó al fondo, se la fue sacando también despacio, muy despacio, disfrutando no solo del polvo que la estaba echando sino de la humillación a la que la estaba sometiendo. Y, cuando estaba a punto de sacársela, se la volvió a meter lentamente, hasta que desapareció dentro, y se la volvió a sacar, repitiendo una y otra vez a un ritmo cada vez mayor. ¡Mete-saca-mete-saca-mete-saca-mete-saca! En contra de su ...