1. Una terapia diferente para Layla


    Fecha: 27/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: El Cuentacuentos, Fuente: TodoRelatos

    ... ojos, y relató durante casi 10 minutos la historia de cómo su mujer le pidió perdón un par de semanas atrás.
    
    Layla lo miró cambiar de posición constante mientras iba de cómo su mujer comenzó a desabrocharse la blusa para que él pudiera ver entre los botones estando aun en público, hasta lo que le decía al oído para que los otros comensales no escucharan.
    
    Ahí va de nuevo, pensó Layla mientras miraba fijamente como la cosa de Joaquín comenzaba a aumentar de tamaño bajo el pantalón.
    
    Luego en el coche, le dijo, no esperó ni a que saliéramos del estacionamiento, ahí mismo comenzó a acariciarme por encima de la ropa, y empezó a decirme que manejara rápido, porque ya no se aguantaba.
    
    Conforme avanzaba el relato, Joaquín iba tomando más atención en los detalles, comenzaba a llamar las cosas por nombre: Sus tetas, mi cosa y sus nalgas, comenzaron a ser mencionadas recurrentemente.
    
    Layla se había dado por vencido, sentía su entrepierna húmeda ya, y mientras escuchaba la historia y observaba como aquella cosa de enfrente se ponía nuevamente dura y gorda debajo del pantalón, decidió dejar la libreta a un lado y poner una mano entre sus piernas, solo sobrepuesta, solo para transmitir el calor de su mano a su entrepierna, y visceversa.
    
    Joaquín detallaba cada caricia, cada beso y cada lamida con una maestría impresionante. Se removía en el sillón sin quitar su antebrazo de los ojos, y por momentos bajaba su otra mano y se acomodaba rápidamente su erecto pene, como si ...
    ... Layla no se fuera a dar cuenta.
    
    Ella no pudo resistir más, y justificando su deseo con la supuesta comodidad del paciente, dejó salir en voz muy baja la frase: Desabotona el pantalón si te sientes incómodo.
    
    Joaquín no detuvo el relato, hablaba de cómo su mujer lo montaba con maestría mientras poco a poco iba soltando el cinturón, luego el botón del pantalón, y luego removiéndose para comenzar a bajárselo hasta media pierna.
    
    Layla se quedó impactada. De inmediato pensó cuántas veces Arturo habría soñado en hacer lo que ese hombre estaba haciendo en ese momento, y luego fijó su mirada en aquella escena. Lo miró con detenimiento, se parecía al de su marido en cuanto a forma, pero era más grueso; llevaba el área semi-rasurada, como si lo hubiera hecho 3 o 4 días atrás y el vello empezara a crecer de nuevo, pero mientras lo miraba, la mano de Joaquín irrumpió en la escena y comenzó a hacer algo que Layla jamás había visto a su marido, a sus exnovios, o a cualquier persona que no estuviera en un video hacer: Comenzó a masturbarse delante de ella.
    
    El relato comenzó a ir acompañado de suspiros reales por parte de Joaquín, suspiros no generados por los recuerdos, sino por la satisfacción que se estaba dando frente a ella. Y ella, dejó de mantener su mano estática entre las piernas, y comenzó a moverla lenta y suavemente, al ritmo del placer que la combinación del relato con la escena visual le estaban proporcionando.
    
    De pronto la ansiedad la volvió a abordar ¿Esto no va a ...
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