-
Me cogí a la anciana que pedía dinero
Fecha: 15/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Sexo con Maduras Autor: Vato loco, Fuente: SexoSinTabues30
... decía que le ardía demasiado, que le quemaba el ano. «Sácala, por favor, me duele», decía. Yo ya estaba en la gloria, saber que se la había metido toda. Le dije: «Ahora sentirás rico, doña Leonor». Empecé a meterla y sacarla nuevamente, mientras iba echándole lubricante a mi verga que iba entrando a su ano, mientras entraba y salía. Eso hizo que empezara a resbalar rico mi verga en su ano, que ella misma comenzó a relajarse más, y su ano ya no aprisionaba mi verga. En ese momento, supe que ya empezaba a aguantar la reata en el culo y comencé a hacer el vaivén más rápido. Doña Leonor comenzó nuevamente a quejarse que le dolía, pero ya no con tanto énfasis; era ya más bien de quejarse, pero, a la vez, ya no. Mi verga sentía que se había hecho más grande mientras la penetraba, que le empecé a romper el culo duro. Entraba y salía sin ningún problema en su ano. Doña Leonor ya no se quejaba y ahora empezaba a gemir. Me decía: «Aay, corazón, qué me haces. Siento bien raro, pero bien rico. Sigue así, corazón, qué rico. Me arde, pero siento rico». «Échale más de ese aceite», decía, y yo me reía: «Sí, claro, con gusto». Le eché más lubricante. Era impresionante cómo entraba esa verga en ese ano abierto, y hacía ruido de tanto lubricante que se oía (chop, chop, chop) bien rico todo. En un momento, decidí sacarle la verga del culo, y ella me dice: «¿Qué pasa, por qué la sacas, corazón?». Le dije: «Quiero ver cómo te he dejado el culo de roto y abierto». Ella se rió y dijo: «Ok», y solo ...
... se empinó más y se abrió las nalgas con sus dos manos. En ese momento, saqué mi celular y le tomé varias fotos y me decía: «Ya métela de nuevo y dame lechita». Comencé a meterle la verga lo más duro que podía. La anciana solo gritaba. De repente, ella sola se empujaba a mi verga con una fuerza que sentía que me quebraría. De repente, le dije: «Aprieta el culo, que me voy a venir». Ella entendió, y sentí cómo su ano empezó a apretar mi pene muy fuerte, que el vaivén era increíble. No pude resistir más y solté todo mi semen dentro de su ano. Sentía que no dejaba de salir semen; nunca había sentido un orgasmo que durara tanto. Grité de lo extasiado; no podía creer que me había follado a esa anciana y hasta por el culo. Una vez que me vine dentro de su culo, seguí penetrándola, aún cuando mi pene ya se estaba quedando flácido. Aún podía penetrarla; sentía como por dentro removía mi semen. Fue algo raro, pero rico. En ese momento, saqué mi verga de su ano, y me paré detrás de ella. Le dije que se quedara así y que sacara mi leche. Se echó un pedo, y salió mi semen, y veía cómo le escurría por las piernas. Doña Leonor solo obedecía a lo que le decía. Para mi sorpresa, mi verga salió limpita; pensé que me la iba a dejar llena de mierda, pero no. Resultó que no tenía nada en el estómago; no había comido nada en el día, por eso fue. Ahora solo tenía mi leche adentro y escurriendo. Me paré de la cama y me fui a bañar. Doña Leonor se quedó acostada, limpiándose mi semen con los dedos. ...