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Me cogí a la anciana que pedía dinero
Fecha: 15/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Sexo con Maduras Autor: Vato loco, Fuente: SexoSinTabues30
... se había desmayado, que le hablé tres veces y no me contestaba. A la cuarta vez, me respondió y me dijo: «Ay, mijo, ¿qué me hiciste? Ya me oriné, perdóname, nunca me había pasado esto». Le dije: «No se preocupe, doña Leo, es normal», y le expliqué lo que era el orgasmo porque no entendía. Me dijo: «Es que con mi viejito, él solo me decía quítate la ropa, me empinaba y me penetraba, me la metía como por cinco minutos, me echaba su leche, se limpiaba el pito y se dormía. Nunca supe lo que era sentir placer para mí; siempre fue complacerlo a él y solo así o acostada (tipo misionero)». En cuanto terminó de contarme cómo la follaba deprimentemente su esposo, le dije: «Ven, acércate». La acosté de nuevo y le alcé otra vez las piernas hacia atrás, pero ahora ya con la verga lista para metérsela. Recordé que tenía condones listos para usarse, pero era tanta mi calentura que quería metérsela así, libre. Ella notó mi duda, que me dijo: «Ya métemela así, no uses esas cosas. Nunca me la han metido con eso por mi marido». Fue entonces que recordé que solo había follado ella con su esposo y dije: «¿Qué más puede pasar?». Se veía saludable la anciana, que opté por metérsela sin condón. La calentura me invadía. Le alcé las piernas y acerqué mi verga bien parada hacia la entrada de su vagina. La anciana solo suspiraba y cerraba los ojos, esperando que se la metiera. Empecé a rozar mi pene sobre su vagina bien mojada, fui pasando la cabeza del pene sobre sus labios vaginales hasta ...
... chocar con su clítoris. Doña Leonor brincó y gritó de placer, que me dijo: «Corazón, ya mete tu cosa, ya quiero sentirla adentro y que me llenes de leche». En ese momento, le dije: «Ah, ¿sí? ¿Quieres lechita? Ves, primero no querías ni entrar al hotel, ahorita estás implorando para que te meta la verga». La anciana me respondió: «Sí, sí, ya métela, que la quiero sentir». Le contesté: «Eres mi puta. A partir de ahora, eres mi puta y hago contigo lo que quiero. Tu cuerpo me pertenece, y tú solo obedeces, ¿ok?». Doña Leonor solo dijo: «Siiii, soy tu vieja puta, haz conmigo lo que quieras, mi amor, pero ya cógeme, por favor, ya métela, la quiero sentir». La estaba haciendo sufrir por mi verga, que de un jalón se la metí al fondo. Doña Leonor solo gritó y contrajo su cuerpo al sentir adentro mi verga. Cuando la metí, sentí como un calor invadió mi pene, que sentí más rico. Era impresionante lo rico que se sentía. Empecé con el vaivén, que, como a los tres minutos, noté que, por la edad, tenía ligera resequedad vaginal, y es normal. Tomé el lubricante y me puse un montón en la verga y se la volví a meter. La señora gemía como puta; sabía que estaba en un hotel y no le importaba que la escucharan, que eso permitía que se dejara llevar. Me decía: «Qué rico, mi amor, ay, qué rico». No paraba de decir eso. Me decía: «Dame lechita, quiero sentir cómo sacas tu lechita». Estuvimos así como 10 minutos. Afortunadamente, nunca he tenido el problema de eyaculador precoz, que eso me ha permitido ...