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Secretos Ocultos: Mi Esposa, Mi Sobrino y Su Madre
Fecha: 03/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Intercambios Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
... era acompañarla y ver qué pasaba. —Está bien, te acompaño —dije, tratando de sonar convincente. —Gracias, Carlos. Te lo agradezco mucho —respondió Ana, con una sonrisa forzada. El fin de semana llegó rápidamente. Nos dirigimos a la casa de Rebeca, y durante el viaje, Ana parecía cada vez más nerviosa. Yo, por mi parte, trataba de mantener la calma y observar todo lo que sucedía a mi alrededor. Al llegar a la casa, Rebeca nos recibió con una sonrisa, pero también parecía nerviosa algo que me sorprendió que a pesar que ya pasaba del mediodía ella vestía una bata de dormir. Pasamos a la sala. Mi mujer dijo que regresaría en un momento mientras subía al segundo piso. Me quedé con Rebeca tratando de hacer plática. —Oye, Carlos, quería preguntarte algo —dijo Rebeca, con una voz suave y coqueta. —¿Qué necesitas? —respondí, tratando de mantener la calma. —Has estado con otra mujer que no sea mi hermana —me preguntó Rebeca, con una mirada provocativa. Yo, sorprendido, respondí: —No, Rebeca. Ella ha sido la única desde que me casé con ella. Rebeca se acercó a mí de una manera coqueta, caminando de manera seductora. Se abrió la bata y la dejó caer al suelo, dejando ver un conjunto de lencería verde que realzaba sus curvas. Se sentó a mi lado, acariciando mi pecho y hombros. Luego, su mano se deslizó sobre mi entrepierna, comenzando a acariciarme y excitándome. —Rebeca, ¿qué estás haciendo? —pregunté, tratando de mantener la compostura. —Carlos, ...
... siempre me has parecido muy atractivo —dijo Rebeca, con una voz llena de lujuria. Sentí una mezcla de sorpresa y excitación. Sabía que lo que estaba pasando no estaba bien, pero no podía evitar sentirme atraído por ella. —Rebeca, esto no está bien —dije, tratando de mantener la distancia. —Carlos, déjate llevar. Sé que lo deseas tanto como yo —respondió Rebeca, con una voz seductora. Mientras abría el zipper de mi pantalón, sacó y tomó mi pene. Traté de detenerla, pero enseguida se llevó mi pene a su boca y comenzó a succionar y chuparlo. Puse mi mano en su cabeza mientras me chupaba el pene. En ese momento, bajó mi esposa, semi desnuda con una tanga blanca y sin brasier, venía de la mano con Luis. Al verme, me quedé sorprendido. Mi esposa se me acercó y comenzó a besarme en la boca. Luego se inclinó junto a Rebeca, y ambas comenzaron a lamer mi pene mientras se turnaban para chupármelo. Luis se acercó a ellas y, tocando y acariciándoles el culo, me miró y dijo: —Qué se siente bien, tío, que tu esposa y su hermana se succionen el pene. Luego, Luis haciendo a un lado sus tangas las penetró con sus dedos a ambas, una con cada mano, masajeando su interior las dos gemían mientras continuaban chupando mi pene. La situación se volvió cada vez más intensa y erótica. Mi esposa, Ana, se apartó un momento hacia Luis, comenzó a besarlo profundamente. Rebeca, sin dejar de chuparme, observaba la escena con una mezcla de excitación y curiosidad. Luis, excitado, comenzó a ...