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Secretos de Familia: Mi Madre, Su Perro y el Placer Prohibido
Fecha: 19/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Zoofilia Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
... bar en una zona de mucho ambiente. Nos la estábamos pasando bien hasta que un amigo comenzó de mala copa y se estaba metiendo en problemas con otras personas. Al final, decidimos irnos para evitar problemas. Yo regresé a casa más temprano de lo que pretendía. Eran las 11 de la noche. Llegué y todo estaba apagado. Pensé que mi madre ya se había ido a dormir, así que me quité los zapatos para no hacer ruido y subí a mi habitación. Vi que mi madre tenía la puerta abierta de su habitación con la pantalla encendida. Pensé que se había quedado dormida mientras la veía. Me disponía a pagarla cuando escuché la voz de mi madre. — Tu lengua se siente tan bien. No hagas eso o voy a enloquecer —dijo mi madre. Lo primero que pensé es que había llegado uno de sus amantes. Demonios, y yo supuse que estaba cambiando. No obstante, la curiosidad combinada con el alcohol hicieron que quisiera echar un vistazo. Así que, con mucha precaución y con sumo cuidado, me fui asomando. Mi madre llevaba una bata de dormir roja, la tenía abierta y podía ver sus enormes senos. Estaba recostada en la esquina de la cama con medio cuerpo fuera, pero con las piernas abiertas y levantadas. Era muy excitante verla así, y más por cómo se veía con su embarazo. Pero la mayor sorpresa me la llevé cuando vi al perro metido entre sus piernas, lamiendo su vagina, la cual estaba cubierta de vello púbico. — ¡Oh, mierda! ¡Qué rica se siente tu lengua! —decía mi madre repetidamente. Mi madre gemía y mantenía ...
... los ojos cerrados mientras se mordía el labio inferior. No puedo resistir más —gritó mi madre, y dejó salir chorros de su vagina que hicieron que el perro se alejara. Mi madre tenía espasmos; le temblaban las piernas. — ¡Joder, qué rico! —decía ella. El perro se volvió a acercar para seguir lamiendo. — Gordito, para ya —le dijo mi madre, no, no, espera, para un momento —dijo mi madre, subiendo más a la cama y mientras se daba la vuelta para levantarse. Mi madre se puso de pie solo para quitarse la bata, quedando totalmente desnuda. Luego se inclinó a un lado del perro y comenzó a meterle mano entre las patas traseras hasta que el perro se comenzó a excitar, dejando ver su pene rojo. — Tu pene es hermoso, Gordito —dijo mi madre mientras continuaba masturbándolo—. Quiero volver a ser tu perrita en celo —añadió mi madre. Recostó al perro boca abajo con una facilidad como si él supiera para qué. Mi madre acercó su cara al pene del perro y comenzó a lamerlo como si fuera un caramelo, de arriba a abajo. Pasaba su lengua, luego se lo introdujo en la boca y comenzó a mamárselo. Después de un rato, mi madre dijo: — Bien, ya estás listo, Gordito. Se subió a la cama, poniéndose en cuatro y levantando su trasero. El perro se subió a la cama y comenzó a subir encima de ella. Hizo varios intentos, pero al final logró quedar arriba de mi madre. Ella lo ayudó, tomando su pene y dirigiéndolo a su vagina. El perro, al sentir que estaba entrando, comenzó a moverse como ...