1. Enfadado con mi madre, hicimos las paces follando


    Fecha: 08/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos

    Me reconcilie con mi madre, follándomela en verano.
    
    Volver a Denia después de tanto tiempo tenía algo de irreal. El calor del Mediterráneo era el mismo, pero el aire me parecía más denso, como si la casa arrastrara todavía el eco de mi padre.
    
    Llevaba algo dos años trabajando en Londres y estaba deseando volver a España. Desde que mi madre llevó a vivir a mi casa a una nueva pareja, apenas un año después del entierro de mi padre, no había vuelto.
    
    Nos dimos un medido abrazo, que no podría catalogarse exactamente de amor maternal. Hacía casi dos años que no la había visto pero a sus cincuenta y seis años seguía siendo una mujer espléndida, muy alta cuando se subía en tacones y en una forma envidiable gracias a sus horas de ejercicio. Su cabello largo, rubio, liso, envolvía una cara muy bien conservada. Sus azules ojos miraban de frente sin timidez. Recordé los veranos en los que mis amigos me decían lo buena que estaba mi madre, un pibón de mujer para unos chicos de veinte años.
    
    — ¡Estás estupendo! —me recibió cariñosa.
    
    —La que está increíble eres tú, le pareces a mi hermana — Martita tenía 22 años, mi hermanita pequeña a la que quería mucho.
    
    La casa seguía igual: las macetas en la terraza, el toldo descolorido, la mesa redonda del porche. Pero dentro, todo había cambiado. Ya no estaba la risa grave de mi padre resonando por el pasillo, ni las bromas que él hacía, como si todo fuera siempre una fiesta.
    
    Había fallecido hacía más de dos años. Un infarto ...
    ... mientras conducía que afortunadamente no causó ninguna víctima y evitó el drama de una enfermedad larga o de estancias en hospitales. Se fue como vivió: sin hacer ruido, sin pedir nada.
    
    Yo ya vivía fuera de España y no estuve presente en los primeros meses de su ausencia para mi madre la principal afectada. Mi situación en Londres fue la razón de que no viera el cambio de mi madre y como a los ocho meses de ser viuda comenzó a salir con un señor que poco después de un año del fallecimiento de mi padre, ya se instaló en mi casa. Cuando me enteré, me enfadé con ella y no volví a regresar a Madrid, ni a Denia en verano. No podría soportar verla con otro hombre en mi propia casa.
    
    Aunque me sentí traicionado, la verdad es que nunca dejé de quererla. Afortunadamente para mí, egoístamente hablando, esa relación le duró solo un año. Me lo dijo la primera noche, mientras cenábamos y nos poníamos al día de nuestras respectivas vidas sentados en la terraza con una copa de vino.
    
    —Siento mucho haberte defraudado, sé lo que querías a tu padre.
    
    —Y tú también lo querías. Por eso me resultó tan chocante que apareciera ese tío cuando creí que la familia estábamos de luto.
    
    —La familia estaba de luto, pero tú hacías tu vida en Londres y Martita no dejó de salir ni un fin de semana. Cada uno lo hemos echado de menos a nuestra manera.
    
    Comprendí que era egoísta pero no podía evitarlo.
    
    —Bueno mamá, me alegro de haber venido y pasar unos días contigo. ¿Como estás?
    
    —A Lucas lo he ...
«1234...19»