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Enfadado con mi madre, hicimos las paces follando
Fecha: 08/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Juan, Fuente: TodoRelatos
... carcajada suave, y luego se quedó mirándome con ternura. —Nunca he disfrutado del sexo como lo hice anoche. Me siento deseada y libre. Y quiero que me folles de nuevo. Sin esperar más, nuestras bocas se buscaron, y se encontraron… quería comérmela entera, y quería hacerlo desde su boca, mi lengua buscó la suya, que me esperaba para volver a librar una batalla lingual. Abrazándola noté como sus pezones se erizaban y empecé a acariciar su pecho. Con la otra mano, alcancé inmediatamente su coñito y me bastaron dos segundos para que mi mano estuviera jugando en su culo, apretado, duro, apetecible. Cuando mi dedo se acercó a su agujero anal, noté el calor que su sexo desprendía. Ella, notablemente excitada, hizo un pequeño movimiento para alcanzar mi polla y a la vez situar su culo completamente de frente a mí, invitando a que introdujera un dedo en su culito. Justo en ese momento, ella gimió de placer, y como poseída, comenzó a masajear mi polla y yo a iniciar una penetración lenta de mi dedito en su culo. Excitados los dos, metí un segundo dedo para explorar su dilatado y maravilloso culo y, por la expresión de su cara, por los besos que me daba en mi cuello para retener sus gemidos y por la forma en la que apretaba mi polla, sabía que disfrutaba y estaba próxima a correrse. Abandoné sus pechos y bajé esa mano a su coñito para acelerar su clítoris. Rodeada por todos lados, un dedo en su clítoris y dos dedos metidos en su ano, entrando y saliendo, añadí un tercer ...
... dedo, sin dejar de entrar y salir de su culo, que ya estaba súper dilatado. Su grito en la noche al correrse llegó hasta el horizonte y retornó en forma de eco repetido. Lejos de desfallecer después de correrse, se encendió más y acabó de desinhibirse. Bajó su cabeza, me besó la polla primero, después pasó la lengua y luego, tras mirarme sonriente y salvaje, volvió a su tarea, se tragaba entera, jugando con su lengua por todas y cada una de las venas de mi endurecida polla, la sacaba y mojaba con su saliva la cabeza, mientras le daba lengüetazos y la mordía con sus labios… estaba en el paraíso, regalándome una de las mejores mamadas que jamás había recibido. Mi excitación me llevaba a seguir jugando con su caliente y mojado coñito, llegando a meter tres dedos hasta que de repente, sin decir nada, se levantó, se sentó sobre mí, y fue bajando por mi polla, clavándosela entera en su coño,…. Pensé que me moría, y prácticamente al cuarto salto que sus caderas realizaron con mi polla aprisionada en la vagina, me corrí como un animal, llenándole su coño de semen. No paró de moverse hasta asegurarse de que ya estuviera completamente descargado, luego, me volvió a mirar a los ojos y volvimos a entrelazar nuestras bocas en un largo y apasionado beso. —Cariño, me subes al cielo. Necesito darme un baño, ¿vienes? Sin esperar mi respuesta, se puso de pie, caminó hasta la popa y bajó al agua sin hacer ruido ni levantar espuma. Desde abajo me retó con una sonrisa de adolescente ...