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Venganza contra un viejo mujeriego I
Fecha: 28/04/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... hizo acelerar y empezar a metérsela en el coño más fuerte. ― ¡Oooh, cabrón! ―gimió a Sheila que empezar a chorrear por toda la cama y sus ojos se ponían en blanco mientras el viejo continuaba taladrándola. Luego Bernabé se detuvo a admirar su hazaña. Su verga dentro, hasta las bolas en la panocha de Sheila. Ambos estaban sudorosos, empapados de pies a cabeza. Debía hacer unos 40 grados en este momento. Bernabé le tiró de su largo pelo marrón hasta que estuvo de nuevo de rodillas y le golpeó el culo con su mano libre. ― Dime cuánto amas mi vergota. ― Me encanta tu macana, es tan grande y hermosa. ― Desearías no haber sido una perra tan engreída cuando intenté meterte en mi cama. Podríamos habernos divertido mucho ―Dijo mientras seguía tirándole del pelo más fuerza y restregándole el pito en las nalgas. ― Sí, lo siento, debería haber venido desde que te vi cogiendo con Lisa. Debí ser tuya desde hace mucho. Estaba deseando esto desde hace rato, Bernabé, pero estoy aquí ahora, desnuda en tu cama. Nunca había visto a Sheila así, tan dispuesta y sumisa. Me sorprendió oír que también Lisa era otra amante de Bernabé. Estaba de rodillas siendo follada por un viejo, sucio y feo lascivo y por su aspecto, le encantaba. Bernabé le soltó el pelo y continuó su poderoso ataque contra el apretado coño ― Mi reina, no tienes ni idea de cuánto tiempo he querido hacerte mía. ― ¡Puta madre, soy suya, toda suya! ―gritó mi esposa cuando Bernabé empezó a entrar con más fuerza. Se la ...
... estaba sacando casi toda fuera de su vagina y luego forzándola a volver a entrar en un empuje aún más poderoso, a diferencia de antes cuando solo era un movimiento rápido. Finalmente, él tiró hacia atrás y se metió debajo para apretarle las tetas― Que panocha tan jugosa tienes, bebé. Luego se sentó y ahora Sheila estaba encima de él, comenzó a cogerla súper fuerte y rápido, golpeando sus bolas en el clítoris cada vez. Era como un gordo borrón que se movía. Sheila jadeaba como loca y parecía que las patas de la cama se trozarían. Ella se aferró a la barandilla mientras él follaba su sexo. Toda la vieja casa temblaba tan fuerte que me sorprendió que la cama no se hubiera roto. ― ¡Santo cielo! ¡Eres muy bueno! ¡Más rápido! ¡Más fuerte! ―gritó Sheila que estaba entregada. Si alguien pasaba por allí oiría sus gemidos, la pequeña casa temblando y sabría que el viejo pervertido se estaba follando a alguien. Entonces Bernabé se detuvo― ¡Dios, mamacita! estoy a punto de correrme ¡Chúpamela! ―La sacó con un fuerte tirón y alzó a Sheila¸ ella se arrodilló, agacho la cabeza y empezó a chupar― Saboréala bien, mi reina, pero déjame bañarte esas tetotas ―Ella continuó chupando y frotando la verga en sus pezones mientras lo hacía para forzar lo que finalmente sucedió. ― ¡Oh, putita, sí! ―dijo Bernabé cuando hizo erupción, su polla apuntó directamente hacia arriba y su primer disparo golpeó el techo. Sheila tiró de la polla hacia su cara y sus tetas mientras el siguiente disparo le daba en la ...