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UN LIVE CON INTRUSO GUERRILLERO
Fecha: 11/06/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... abalanzaron sobre ella como lobos hambrientos. El primero, un muchacho flaco pero lleno de energía, la agarró por las piernas y la tiró de espaldas en la cama. Se subió encima de ella en posición misionera, colocándose entre sus muslos carnosos. —Ahora me toca a mí, señora… —dijo con voz excitada y temblorosa, casi con reverencia. Sin perder tiempo, alineó su verga dura y joven y la penetró de un solo empujón. Melina soltó un gemido fuerte al sentirlo entrar. El muchacho no era tan grueso como Rata, pero tenía un vigor impresionante y una resistencia de juventud. Aprovechando los resortes de la cama, empezó a embestirla con rapidez y profundidad, haciendo que todo el colchón se moviera violentamente. Cada embestida era rápida y fuerte. El muchacho hundía su cara entre las tetas enormes de Melina, perdiéndose completamente entre ellas mientras las lamía, chupaba y mordisqueaba con hambre descontrolada. Melina, sin poder evitarlo, terminó abrazándolo. Sus brazos rodearon la espalda del joven guerrillero, apretándolo contra su cuerpo maduro. Sus tetas envolvían la cara del muchacho mientras él succionaba como un animal. Pensamientos de Melina: “Dios mío… es tan joven… podría ser mi hermanito pequeño. Y aquí está, follándome como un desesperado, hundiendo su cara entre mis tetas… Me está dando tan rápido, tan profundo… No quiero sentir placer, pero mi cuerpo me traiciona. Me duele, pero al mismo tiempo… ay, no… se siente tan intenso. Lo estoy abrazando como si fuera mi ...
... amante. Me odio… me odio por esto. Tengo 38 años y estoy abrazando a este muchacho mientras me taladra. No puedo parar de sentirlo… mi coño está respondiendo aunque no quiera…” El joven gemía contra sus tetas, acelerando aún más, usando toda su energía juvenil: —Ay, señora… qué rica está… qué tetas tan grandes… —murmuraba ahogado entre su pecho, sin dejar de chupar y embestir. Los demás hombres observaban y se reían, animándolo: —¡Dale duro, chamaquito! ¡Hazla gritar! —¡Mírenla cómo lo abraza! ¡Ya le está gustando! Melina tenía los ojos cerrados con fuerza, la boca abierta y gemía sin control mientras el joven la follaba con un ritmo frenético, aprovechando cada rebote de la cama para clavársela más profundo Después de que los dos jóvenes se corrieron, otros tres guerrilleros más aprovecharon para follarla rápidamente. Uno la montó en misionero sobre la cama, follándola con fuerza mientras le chupaba las tetas. El siguiente la puso de lado y la penetró con embestidas cortas y brutales, llenándola también. El tercero la tomó contra la pared de la habitación, levantándole una pierna y clavándosela de pie hasta correrse dentro. Melina ya estaba completamente destruida, con las piernas temblando y semen chorreándole por los muslos. Los demás guerrilleros, incluyendo a Rata, comenzaron a retirarse de la casa entre risas y comentarios obscenos. Pero uno se quedó. Era un guerrillero negro, flaco, de apenas 20 años, alto y de piel muy oscura. Tenía un cuerpo fibroso y una verga ...