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UN LIVE CON INTRUSO GUERRILLERO
Fecha: 11/06/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... dientes. Rata levantó la mano para callarlos y miró a Melina directamente a los ojos, con una sonrisa sádica: —Entonces, mamita… demuéstranos que de verdad vas a colaborar. Arrodíllate. Melina cerró los ojos con fuerza, nuevas lágrimas cayendo por sus mejillas, mientras el peso de lo que acababa de aceptar caía sobre ella.Rata miró a Melina con una sonrisa satisfecha y cruel. Su dedo todavía descansaba entre sus pechos, bajando lentamente por el escote. —Bien, yegua… ya que vas a colaborar, demuéstralo. Arrodíllate. Melina cerró los ojos con fuerza, tragando saliva. Las lágrimas seguían cayendo por sus mejillas mientras lentamente se dejaba caer de rodillas sobre el piso frío y sucio del garaje. Su vestido se subió aún más por sus muslos gruesos. Rata levantó la voz y dio la orden al resto: —¡Todos en fila, hijueputas! ¡Orden! ¡La yegua nos va a dar un buen abre bocas para empezar! ¡Que nos quite un poco de presión! Los hombres explotaron en un caos de ansias. Hubo empujones, codazos y maldiciones mientras todos intentaban ser los primeros. —¡Yo primero, carajo! —¡Quítate, hijueputa, llevo más tiempo sin coger! —¡La verga me va a reventar! Finalmente, entre risas brutales y forcejeos, lograron formar una fila irregular de casi dos docenas de hombres parados frente a Melina, casi todos ya con los pantalones bajados y sus vergas duras, gruesas y sucias apuntando hacia su cara. Pensamientos de Melina mientras estaba arrodillada: “Esto es una pesadilla… Estoy de ...
... rodillas frente a todos estos animales… Huelen horrible, a sudor, a monte, a macho sucio. Sus vergas están tan hinchadas… algunas son enormes. Dios mío, me van a ahogar.” Sentía un asco profundo, pero también un terror mayor: quedar embarazada. Esa era su peor pesadilla. Por eso, aunque le repugnaba, prefirió esto a que la penetraran inmediatamente. “Si les chupo… quizás se corran rápido en mi boca y no me llenen por adentro. Tengo que hacer que se acaben aquí… no puedo dejar que me follen el coño. No puedo quedar preñada de uno de estos malparidos…” Con las manos temblando, Melina tomó la primera verga que tenía enfrente. Era gruesa, venosa y olía fuerte. Hizo una mueca de asco, pero abrió la boca. —Así, puta… chúpala rico —gruñó el primero, agarrándola del cabello. Melina empezó a chupar con los ojos cerrados, tratando de no vomitar. Movía su cabeza lentamente mientras escuchaba los comentarios obscenos a su alrededor: —¡Mírenla cómo mama! —¡Qué boca tan rica tiene la yegua! —¡Trágatela toda, mamita! Rata observaba cruzado de brazos, disfrutando el espectáculo. —Buena chica… Sigue así. Tienes que atender a todos. Cuando terminemos con tu boca, veremos qué tan bien colaboras con el resto del cuerpo. Melina seguía arrodillada, pasando de una verga a otra, con la cara cada vez más sucia de saliva y lágrimas, mientras los hombres gemían y la insultaban de placer.Melina seguía de rodillas sobre el piso frío y sucio del garaje, con el vestido tie-dye completamente ...