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Soy la puta de mis hermanos... y me gusta...
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Jajajaja Putis, mi amigo el Charro, me dice que como por cuanto te podría “conocer” mejor. Zorrita, mi amigo Ismael me hizo reír ayer: Le debo alguna lana, no mucha. Se acerco lleno de remilgos, dando vueltas: Juancho, de la lana que me debes, estaba pensando en como pagármela. No te ofendas, si no es cierto, olvídalo. Me soplaron que la Chiquis, a veces puede ser medio facilona. ¿Es verdad? ¿Por qué me lo dices? Pues porque si fuera verdad, así me pagas… ¿Qué opinas Putis? ¿Se las das? ¿Cómo es el guey? ¿Tú respondes? Por ese tiempo mis hermanos comenzaron a tener “noviecitas”, con la experiencia que tenían, casi por instinto, sabían escoger las putas. Comenzaron a llevarlas a la casa. La primera, la llevó Felipe, nos avisó y tuvimos cuidado de no estar cundo llegaron. Después de follar, salieron a la sala, ella vistiendo una camiseta de dormir de él. Se apenó, al vernos, pero como yo estaba igual, y éramos jóvenes, se acostumbró y se quedó tranquila. En las siguientes visitas, las montaban de puerta abierta. O se descaraban y se las cogían en la sala. Ya sin tapujos, no tardaron en ser repartidas entre los tres hermanos, y yo de pilón, todos revueltos. Generalmente cuando me veían cogiendo tranquila, ellas se calmaban y perdían la vergüenza. Alguna vez, fuimos cuatro putitas con los tres gueyes. Otro día nos dio mucha risa, cuando una de ellas, llevó un amiguito, para que se la cogiera ahí, junto con nosotros. Y mis hermanos, amablemente se la cornearon también. ...
... Estaba feliz la putita. Algunas regresaron solas, por el gusto de las vergas de mis hermanitos. ¿Esta Miguel? No, pero está Felipe ¿Quieres hablar con él? ¡Siii! Sabían que Felipe tenía una vergota. Otro día llegó una, la pasé, yo estaba casi de salida, pero se me antojó. Paco ya la había encuerado y agachado, la tenía con la tranca bien metida. Le dijo a su hermano: Mano, me voy a echar un rapidín, y después te coges a esta putita. ¡Yo no soy puta! ¿Nooo? ¡Claro que eres hila! cállate y ponte de a cuatro patas para que mi mano te joda. Sorprendida, no pudo responder y solo se puso de a cuatro… Para demostrarle que sí era, se la chingaron uno por cada lado. Ya no decía mucho, en voz baja decía, si soy su perra, si soy. Ya estaba poniéndome bonita, mis pechitos habían brotado y estaban duritos, mi cadera y piernas comenzaban a engrosar. Además, creo que, con tanta leche de hombre, las hormonas me habían hecho embarnecer más rápido. Un día, sola ante el espejo, me dije de nuevo: ¿Eres puta? ¡Pendeja, claro que sí eres! Pos sí, creo que sí… Me respondí. Además, soy una puta bien chingona. Y así me gusta. A mis dieciocho estoy comenzando un nuevo cambio. Ya veo poco a mis hermanos, solo festejamos de vez en cuando, o me invitan a alguna de sus orgías. O para pagar alguna deuda con mis nalgas. Hace poco una amiga, igual de puta, me invitó a entrar a un grupito “especial”. Descubrí que lo especial es que son putas profesionales, de cita. Me dijo: No seas pendeja, ya lo ...