1. Mi salvadora


    Fecha: 20/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: eliblanco87, Fuente: CuentoRelatos

    ... a su pezón y me lo metí en la boca, humedeciéndolo con la lengua y tratando de darle el máximo placer a Isabel. Ella ya no me tocaba el sexo por encima de la ropa sino que su mano ya estaba dentro, así que ya debía haber notado lo mojada que estaba. Sus dedos finos y delicados se sentían increíbles deslizándose entre mis labios vaginales y rozando mi clítoris. Estuvimos así un buen rato en el que notaba como el placer se iba acumulando en mi sexo y en mis sentidos. Yo alternaba entre un pecho y otro y mientras tenía la boca en uno tenía la mano en el otro, que era ya fácil de estimular gracias a la saliva que ya había ahí. Yo me terminé de quitar los pantalones del pijama y las braguitas, para facilitar su estimulación manual, y le dije que lo hiciera más rápido y más intenso, estaba llegando al orgasmo. En pocos minutos me corrí como una loca, ahogando mis gemidos en el pecho de Isabel.
    
    Al rato la miré sonriendo, me daba la sensación que ella ya lo daba por acabado y quizá otro día yo le haría correrse a ella. Pero yo quería hacerla disfrutar. Le quité los vaqueros no sin esfuerzo ya que eran bastante ajustados. Tenía unas braguitas de encaje color violeta, que pronto también acabaron en el suelo. Me dediqué a disfrutar de la suavidad de sus muslos con mis manos y mi boca, besé toda su piel, y mi nariz percibía ya el olor de su excitación. Mis besos fueron trazando un camino hacia el interior de sus ...
    ... muslos y finalmente llegaron a su sexo, ahí los besos pasaron a ser pequeños lametones. Nunca había hecho eso pero solo me limité a hacer lo que me gustaba que me hicieran a mí. El olor y el sabor pensaba que me iban a resultar desagradables, pero siendo el olor de Isabel, me encantaba. Pronto vi que lo estaba haciendo bien, cuando tocaba donde debía Isabel se estremecía. Tenía los ojos cerrados y se dejaba hacer. Alterné entre mi lengua y mis dedos en su clítoris, o con la lengua en el clítoris mientras metía un dedo o dos en su sexo, haciendo el movimiento hacia fuera y dentro. No fui muy imaginativa, hacía todo el rato lo mismo, pero viendo que le gustaba me limité a seguir hasta que iba notando como su cuerpo se arqueaba, y pronto vi cómo acababa de provocarle a Isabel su primer orgasmo de manos de una mujer. Seguí chupando y lamiendo con cuidado hasta que ví que sus sensaciones se iban bajando y su respiración se iba recuperando. Fue discreta y silenciosa al correrse pero sé que fue un orgasmo muy intenso.
    
    Me apetecía tumbarme a su lado y abrazarla pero preferí ir primero al baño a lavarme, luego fue ella y pronto estábamos ya tumbadas, con el pijama y preparadas para dormir. Solo nos mirábamos sin decir nada, pero sobraban las palabras. De lo poco que me dijo fue que le hacía feliz, y que quería hacerme también a mi lo más feliz posible. Nos abrazamos y creo que yo me quedé pronto ya dormida en sus brazos. 
«12...4567»