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Crónica de un infidelidad anunciada
Fecha: 22/11/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos
... Harley, de sus chupas, que cómo estaba el Rafa y el Santi; su aspecto era de brutos, canosos, pequeño y barrigudo el que llevaba la voz cantante, preguntaba “si había tías disponibles” y ni corto ni perezoso el Rafa se expresaba jocoso “venimos de montar dos morras” todo gallito y altanero, pregúntole el otro que tal, contestando “no están mal que digamos, es lo que había hoy, dos marujas que se creen que tienen dieciocho años, ahí las hemos dejado, no han aguantado la marihuana, la bebida en condiciones y encima nos las hemos cepillado, si es que la edad es la edad” y de su parte el nuevo aparecido manifestar que “haberla compartido” contestando “no estabais aquí aún” preguntado donde tenían las motos y las damiselas, contestando que en el garaje. Obviamente, a esas alturas mi estupor iba en aumento, y más cuando volvieron al garaje; el amigo –digamos- salto como un resorte diciendo “más tema, vamos” volviendo a abonar otros 6€; iba guiado como un zombi, en piloto automático, volviéndonos a situarnos en las mismas ventanillas. El panorama era de cierta tensión ambiental, había esa calma contenida- siempre visto desde mi punto de vista- por una parte estaban mirando las dos motos de los hermanos; por otra ellas dos desnudas adormiladas por el efecto de la marihuana y alcohol, mi Sara aún con el tanga a un lado. Fueron los dos nuevos personajes –vulgares, bastos y ajados- acercándose a ellas y, de pie las observaron detenidamente como si las valoraran por su físico, ...
... hablando entre ellos. Encendieron unos porros y se repartieron unas latas, el Rafa les hizo un gesto con la mano como de entrega, como si fueran mercancía, que fue recibido con sonrisas contenidas por parte de ambos personajes, para en ese instante los hermanos salir del garaje y dejarlos a solas. Una vez salidos del garaje los hermanos, los dos sujetos hablaron entre ellos supuestamente por el quién con quién: el bajito barrigudo sacó una moneda y la lanzó al aire, cuya estimación dio a entender que le había tocado a él elegir. Así con la suerte echada, los personajes como si autómatas se tratara se despelotaron, como si fuera una simple ducha digamos. Los dos al unísono se dieron unas sacudidas a sus pollas las cuales ya estaban completamente empalmadas. Se acercaron, a mi Sara la volteo y la destango dejándola completamente en pelotas, los movimientos de las dos eran de ese estado de somnolencia, pero accediendo, las abrieron de piernas, el tipo que estaba con Sonia hizo la apreciación dirigiéndose al otro, que había restos de esperma en el coño; para después el de la Sara abrirle el coño y percibir que habían vaciado fuera, notando aún en el rostro y pelo de mi Sara algún resto de lefa. Cuchichearon algo y las pusieron boca abajo, el de mi Sara le abrió las nalgas y la hizo que se acomodara en posición de a cuatro, tomando muestra su compañero para con la Sonia. A mi Sara, el tipo le abrió las nalgas y le metió un vulgar escupitajo en el ano, copiando el mismo gesto su ...