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Crónica de un infidelidad anunciada
Fecha: 22/11/2019, Categorías: Grandes Series, Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos
... compañero. Un gran impacto para mí, no acostumbrado a ver escenas de este tipo y menos reales, esa sensación de secuencia salvaje me desbordaba, mi raciocinio estaba desbordado por la experiencia a ver. Por su parte el compañero ya estaba otra vez con la polla en la mano sacudiéndola con monólogos estilo “suertudos tipejos” o “las van a encular”. Empezaron el ataque: la introducción a la Sonia era más accesible, por parte de mi Sarita el tipejo encontró más impedimento, ya que al entrarle el glande tuvo que volver a sacárselo, volver a escupir esta vez en su polla y en el culo otra vez. En cambio a la Sonia –a pesar del comienzo algo dificultoso- ya se le aplicaba un bombeo continuo y por lo que se veía gratificante para el fornicador, pasando a espasmos de venirse -y eso que llevaba poco tiempo- aguantando bien los envites, se la notaba acostumbrada obviamente. En un abrir y cerrar de ojos sacó su polla y deslefó a la Sonia en la espalda, quedando visiblemente complacido y tumbada la Sonia. Por parte del otro, quedose con mirada aprobativa hacía su compañero debido a la rapidez y volviendo a centrarse en mi Sarita, la cual le había introducido media polla y ella agarraba el colchón como una posesa, señal de que la penetración era dolorosa. Decir de mi parte que habíamos practicado anal, pero en contadas ocasiones y quizá esa falta de costumbre dificultaba dicha labor, pero sigamos con ese anal. Como decía estaba media polla intentando mete saca un rato, al parecer se ...
... dilato algo y ya pudo clavarla casi hasta el fondo lentamente, para en un momento dado imprimir rabiosamente a modo de gratificación por el conducto más libre quizás esa soltura de ritmo de follada. La escena en contraste era diferente para con los otros; el culo flácido y peludo del personaje le daba esa imagen bizarra al momento, y yo de mi parte volvía a tener mi pene erecto y en mis manos. Siguiendo con la acción digamos que pasó a un bombeo incesante, hundiendo toda la polla en el orto, hasta que los huevos le rebotaban y servían de parapeto para con las nalgas; ella estaba quejosa, pero aguantaba con estoicidad; no tardo el tipo en mostrar convulsiones orgásmicas clavando a tacadas y quedando paralizado con la polla empotrada y sin movimiento alguno, para después tirarse a un lado y quedar visible un ano que derramaba esperma. Mostraba una cara complacida y aliviada, boca arriba con su pene tieso y recién vaciado, para después levantarse y limpiarse con el papel higiénico y después tirarlo sobre ella y marcharse como si nada hubiera pasado junto con su compañero. Decir a modo de epilogo, que me fui otra vez al piso, en el cual sobre el mediodía apareció mi Sarita, desgreñada, con su vestido arrugado, cara somnolienta y, apestando a tabaco, licor y a esperma. Intentando establecer dialogo con ella y estando ella intransigente fue a dormir, para la mañana siguiente irse sin avisar. Yo aquí, ahora quedo pensativo sobre el tema o quizá sobre la vida misma, quién sabe… si ...