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Ya soy el puto del equipo (X): Somos campeones
Fecha: 02/01/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... Leoncio haciendo un 69 de costado, lamiendo y chupando las pollas de su compañero. Se lo indico a Abelardo y me responde al oído: — Vamos a molestar —volviendo su cara hacia ellos—, podemos comer cada uno un culo y luego, ta chin, ta chíiiin…(lo dijo como cantando) Nos levantamos y me puse detrás de Leoncio, mientras Abelardo se colocó detrás de Marcos y escuchaba los sonidos de cómo lo succionaba a Marcos y los gemidos sordos que daban los dos chicos mientras se mamaban su polla. Al cabo de un rato de dilatar ambos culos, se corrieron y cada uno se tragó la leche del otro. Fue la oportunidad que aproveché, ya que mi polla estaba erecta de nuevo, para meterla en el culo de Leoncio. Abelardo que lo vio hizo otro tanto con Marcos, y los chicos seguían comiéndose sus polla para volverlas a enderezar. Cuando metí mi polla por el agujero Leoncio comenzó a dar unos grititos muy agudos: — Ui, huí, hui, u, u í, í, uíiiii… Tanto me gustó escuchar esos gritos que no quise meter de inmediato la polla, pero como tenía el culo dilatado más por ganas que por mano de obra, en este caso boca de obra, entró directamente hasta el final y Leoncio gritaba: —Uíiiii, uíiiii, qué rico, rico, ricoooooo Repetía una que otra vez, entonces di un empellón profundo y soltó: — ¡Joder, ahora si!, uyyy, que gustoooo… Miraba la cara de Abelardo que se sonreía y le estaba dando a Marcos que lo disfrutaba, pues su cara estaba toda babosa y de regusto, moviendo la cabeza en ambos ...
... sentidos. Así que determiné comenzar un mete y saca lento pero ascendente y al final se escuchaban los golpes de mi pubis contra sus nalgas que, al estar todo tan húmedo ya, parecía un chapoteo de pies en los charcos. A los pocos minutos ya no pude aguantar más y ni sé si fueron chorros, grandes o muchos, pero estaba como sedado para sentir todo contacto, pero electrizado de placer. Saqué mi polla y metí mi boca en el culo de Marcos esperando que Abelardo botara todo su esperma, lo que no tuve que esperar casi nada. Marcos me quiso mamar mi polla con la de Abelardo todavía dentro de sí, pero ya no sentí que se la metía en la boca, aunque sí sentía un placer inmenso en todo mi cuerpo. Llegó un momento en que ya no podía moverme, igual que le pasaba a Abelardo. Parecía como que me habían dado un tipo de anestesia que solo producía placer. Así estuve mucho rato. Al final de este round estábamos los cuatro como en un montón de carne mojada de semen por todas partes, Leoncio y Marcos tenían su cabeza descansando sobre mi abdomen y Abelardo estaba tumbado encima de ellos dos. Al rato, después de un descanso, nos fuimos a la ducha. Entró Marcos conmigo y comenzamos a magrearnos. Cabíamos los cuatro dentro de la ducha pero casi sin poder movernos, así que Abelardo y Leoncio no lo intentaron y desde fuera de la ducha, por la mampara transparente, los vi que también se magreaban. Le pedí a Marcos que me follara, se lo pedí por favor y con carita de súplica, pues me veía en el espejo de ...