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Las desventuras de Elena (5)
Fecha: 23/02/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... la cocina y ocupate de lavar la vajilla que veas en la pileta. En el bajomesada está el detergente y una esponja... ¡Vamos, putita, vamos! -Sí, Ama Julia, lo que usted diga... –contestó la pichona enjugándose las lagrimas con una mano y tratando de controlar la angustia que sentía, para no exponerse a un castigo. Julia se sentó en el sillón junto al teléfono, extrajo de su cartera el papel con los datos de esos Amos que le había dado Wanda y comenzó a llamarlos. -¿Señor Rodolfo? -¿Quién habla? –preguntó una voz gruesa. -Julia dijo la contraseña y agregó: -Soy Julia, el Ama Julia. -Es un placer, Julia, dígame. -Quiero hacerle una propuesta, mi estimado señor. -Adelante. -Se trata de mi esclava, Elena es su nombre. -Conozco por un miembro del Club la existencia de su esclava, que según me han dicho es un excelente ejemplar. -Lo es, se lo aseguro, y lo que quiero es ofrecérsela a usted y a otros siete Amos en una sesión grupal. -Cuente conmigo, Ama Julia, ¿para cuándo sería esa sesión? -¿El miércoles a las diez de la noche le parece bien? -Por mí no hay inconvenientes. Así quedaron y Julia siguió con los llamados, entusiasmada por ese éxito inicial. ...................... Elena, que había gritado vanamente hasta quedar exhausta, estaba tendida sobre el piso de cemento de su nueva celda, reconsiderando la dura situación mientras Wanda recibía un llamado de Julia. -Ya hablé con todos esos señores, querida. Quedamos para el ...
... miércoles a las diez de la noche, así que teneme preparada a Elenita. -No te preocupes, Julia. Tratamiento completo, enema y baño. Te cuento que cuando te retiraste con Agustina la fui a ver y se me indisciplinó, así que la llevé a la celda de castigo en el subsuelo, donde la voy a dejar hasta que tenga que prepararla para lo que le espera el miércoles. -Contame un poco. –pidió Julia. –¿Qué es esa celda de castigo? -Un agujero sin otra cosa que un inodoro. Espero que unos días ahí le sirvan para amansarse y si no es así voy a tener el placer de usar otros métodos. -Manejala como mejor te parezca, Wanda. Sos una experta en eso. Lo que sí te pido es que no me la dejes impresentable para el miércoles. -No te preocupes, querida, además de los azotes tengo otros métodos que no dejan huellas. ¿Y cómo van las cosas con la chiquita? -La tengo lavando vajilla en la cocina. –contestó Julia. –Cuando termine me la voy a coger. -Que te aproveche, Julia. –dijo Wanda, y se despidieron en el momento en que Agustina aparecía en la puerta del living. -Ya terminé, Ama Julia. –murmuró de pie, con la cabeza gacha, las piernas juntas y las manos atrás. -El Ama le llamó chasqueando los dedos y la esclavita se acercó lentamente a ella. -Arrodillate, putita... –le ordenó mientras se subía la falta. Cuando tuvo a Agustina hincada ante ella le dijo: -Bajame la bombacha. La pichona obedeció haciendo resbalar la prenda por las piernas de Julia hasta los tobillos. El ...