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36.2 Sigo observando curioso
Fecha: 28/02/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... estuve chupando hasta que se relajó y pude tenerla toda ella en mi boca blanda pero llena de sabores. -Gracias, gracias mi bebé, eres un prodigio con tu boca. –lamía mis labios y me entregaba su lengua para que la mamara también y se la envolviera en mi saliva con sabor a su semen. Pasamos un rato así, besándonos y él recuperándose de la batalla librada. No pasó un cuarto de hora cuando se levantó para terminar de desnudarme y quitarse él mismo toda su ropa quedando los dos desnudos. Se arrodilló y empezó a chupar la cabeza de mi verga, a recorrerla con su lengua, seguía notando el olor y sabor de él al respirar y tragar saliva y me excitaba más aún sintiendo mucho calor en mi rostro. Acaricié su cabeza metida en mi entrepierna y me abrí en una entrega completa. Mi ano se contrajo al notar su aliento antes de que llegara su boca y ardía de deseo, quería más a pesar de darme el máximo placer, quería disfrutar de este macho, mi hombre al que adoraba en ese momento. Llevé mis manos a mi hoyito, lo tenía y sentía muy abierto y él no paraba de lamer mis dedos que abrían mi culo queriendo que metiera más su lengua. -Dame, dame tu polla Rafael, por favor, fóllame, fóllame ya. Acomodó su pene, lo frotaba en la entrada de mi ano que se abría queriendo atraparlo y me hacía sufrir, en lugar de meterlo lo empezó a pasar a lo largo de mi periné, frotándolo en todo la raja y mí ano lo sentía pasar sobre él. Yo acariciaba su cuerpo y enroscaba mis brazos y piernas ...
... en él, queriendo seguir la dirección de su verga y encajar la punta en mi entrada. -Por favor, por favor Rafael, me estás matando de placer, fóllame. Le imploraba y colocó la punta apuntado a mi ano, suspiré esperando su entrada con los ojos cerrados, pero no me penetró, me engañaba, se agacho y volvió a hundir su lengua en mi agujero sin dejar de acariciar mis caderas y cintura, era insoportable, me penetraba muy profundo y sorbía de mi ano, y cuando creía que tendría que correrme, conformándome con su lengua en mi trasero, se levantó de repente y en un segundo me la metió bruscamente. Grité sofocado de dolor y gozo mezclado. Comenzó a entrar y salir con fuerza tirando de mis piernas y arrastrando mi cuerpo y cuando estaba a punto de irme la sacó, me puso a cuatro patas y volvió a meterla, todo muy rápido, no pensaba que tendría tanta fuerza, se me caía la baba y gemía con sus estocadas, él comenzó a gemir también y escuchaba el breve chirriar del sofá. Tenía todo mi trasero a su disposición, abierto por completo y comiéndole su verga, pegue mi pecho al asiento y él tiró de mi pelo levantando mi cabeza, mordió mi nuca tirado sobre mi espalda y resbalando en el sudor de ambos. Cuando empujaba levantaba mi culo y le ofrecía mis nalgas, y abría y cerraba mi ano que me ardía apretándolo con fuerza. -Te voy a llenar putita, prepárate para recibir la leche de tu macho. –y empezó a darme más fuerte, era el final de una cópula perfecta y sublime y no pude reprimir ...