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Iris y yo
Fecha: 04/04/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Hard Ellioth, Fuente: CuentoRelatos
... mi puerta. - Tus bíceps no son lo único grande - Dijo mordisqueándose un dedo y con la otra levantándose su camisón, dejándome ver su exquisito coñito, su abdomen marcado y finalmente sus tetas, hermosas, suaves, curveadas y con una forma de un par de gotas que caían sobre su pecho... Dios, mi verga se levantó como si no hubiera pasado nada. Se echó a mi cama boca abajo, coqueteándome, me llamo con el dedo - Ya le puse seguro a la puerta por ti - Comenzó a reír - Aunque yo no limpié el pasillo fuera de tu habitación - Dijo con tono travieso - Yo también me vine cuando te oí gruñir mi nombre, y todos los fluidos de mi coñito se quedaron en el suelo - - Me calentó mucho ver que te masturbabas pensando en mí, así que decidí hacer lo mismo, aunque mi dedo no se compara en nada con eso que traes ahí abajo bebé - - No tienes que limpiar - Reí y me acerqué a la cama, hacia donde estaba ella tumbada. - Anda, déjame saborear lo que queda de ti ahí - Me dijo Iris, sujetándome y tirando tiernamente de mi endurecido miembro. - Te voy a comer - Dijo muy dispuesta. Me mamó suavemente, sujetó mis bolas mientras con su boca le hacía maravillas a mi verga, saboreó todo el cuerpo de mi miembro y a veces, por la dificultad, lo metía todo en su boca. - ¿Te gusta mi sabor primita? - Le pregunté - Sacó mi verga de su boca y asintió con una sonrisa. Presionó desde la base hasta la punta de mi amigo y pasó la punta de su lengua por el orificio de mi miembro para saborear el jugo ...
... que salía de él. Sujeté mi verga y se la saqué de la boca. Recosté a Iris en la cama y le di un dulce beso en la boca, para después pasar a besarle sus otros labios. Lamí desesperadamente los mojados labios de su coño, metiendo mi lengua en su orificio, para clavársela intensamente mientras lamia todo lo que salía de ahí. - Ah papi! - Metí un dedo en su hoyito y seguí lamiendo, después metí otro para que se fuera adaptando al tamaño. Moví de atrás hacia adelante mis dedos, y con la otra mano sujeté su vientre. - Si, así! - Gemía, y con sus manos empujaba mi cabeza hacia su entrepierna. Su interior estaba caliente, era suave y se inundaba con cada roce de mis dedos, ella gemía, me pedía más, yo le mamaba el coño, ya no aguantaba más, ya quería meterle mi verga muy adentro, hasta el fondo. - Primo! - Gimió y tembló, sabía lo que venía, mis dedos lo sintieron venir. Pegué mi boca a su coñito, succioné, sujeté las piernas de Iris con mis brazos, manteniéndolas abiertas, ella se perdió, y me bebí su orgasmo. Sus manos aferradas a mi cabeza, temblorosas. Mi boca llena del más dulce jugo de su flor, me lo bebí, lamí lo que pude. Me detuve, la miré a los ojos, que estaban llorosos, pero más brillantes que nunca, Iris sudaba, temblaba todavía. Llevé mis dedos a su boca para que probara su orgasmo también, después le di un beso, esperando que pudiera saborear lo que yo. Su lengua se enrollo a la mía, y mientras nos besábamos, metí un dedo nuevamente en su coño, pero ...