1. Sumisión en la Antártida


    Fecha: 17/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Tahotlo, Fuente: CuentoRelatos

    ... llamarme señor delante de los demás! ¡Entendido!
    
    -¡¡Sí mi señor!! -gritaron a coro.
    
    Vinieron a recogernos con el vehículo oruga y estuvimos en el complejo principal más de un mes, allí la temperatura era más estable, y todo más espacioso, no practique la dominación ni un sólo día en ese complejo. Al regresar a nuestro pequeño complejo con provisiones nos despedimos del conductor del vehículo oruga y cerramos las puertas del habitáculo, desde la ventana observé a lo lejos a la oruga levantando una nube de nieve en polvo tras de sí, entonces hablé:
    
    -¡Quiero ver a todo el mundo aquí delante de mí!, ¡sin ropa!, ¡Ya! -dije levantando la voz, (sentía como afloraba mi dominación, contenida durante un mes).
    
    Al momento estaban las dos mujeres y el hombre desnudos delante de mí, les dije que giraran sobre sí mismos despacio, así pude comprobar que todas las marcas de los azotes habían desaparecido excepto una marca de mi cinturón en el culo de Helios.
    
    -Quiero que limpiéis todo el complejo con agua y jabón ¡el suelo lo limpiáis de rodillas!, lo limpiáis desnudos, al terminar preparáis la comida y me llamáis que voy al laboratorio y luego a dormir un rato -dije dando un portazo, después de hacer unos experimentos fui a mi cuarto, me desnude y me tumbe en la cama quedándome dormido.
    
    -Señor ya está la comida en la mesa -dijo Susana con un delantal que dejaba ver sus grandes pechos desnudos.
    
    -¡No dije yo que lo hicierais todo desnudos! -pregunté inquisidor.
    
    -Sí mi ...
    ... señor, ¡perdón! no lo pensé cuando me puse el delantal -dijo Susana con arrepentimiento.
    
    -Te has ganado un castigo, ponte de rodillas sin quitarte el delantal. Salí y traje la antena desmontable de la emisora de radio, era flexible como una fusta y medía un metro y medio, con ella en la mano le pregunté a Susana:
    
    -Susana tienes que decirme cuantos azotes quieres que te dé para pagar tu fallo ¡Se justa!
    
    Susana miró la antena en mi mano, le tembló la voz y me dijo:
    
    -Cincuenta mi señor, menos no sería lo que me merezco.
    
    -No sólo te daré diez ¡Yo mando!, la antena te dolerá más.
    
    -¡Lo que usted ordene mi señor! -dijo a la vez que alzaba más el culo.
    
    Me aleje de ella un metro y alce la mano con la antena doblándose en el aire y descargando su fuerza en el culo de Susana donde sonó un fuerte “zas” y ella gritó (desde la puerta miraban Helios y Carol) alce la mano y le di otro “latigazo” y seguí hasta darle diez, los últimos cinco muy suaves porque vi su culo con las marcas de "la fusta improvisada".
    
    Comimos en seguida, Susana comió de pie porque no se podía sentar, le dije:
    
    -Susana ya no te azotare hasta que tu culo se recomponga del todo.
    
    -¡Gracias mi señor! Se lo agradezco porque me duele un poco.
    
    Después de comer me acosté a dormir un rato mientras ellas dos recogían la cocina y Helios daba brillo al suelo con un paño, puesto de rodillas.
    
    Desperté empalmado "como un toro" y llamé a las dos, luego lo pensé mejor y llamé también a Helios, cuando ...