1. Sumisión en la Antártida


    Fecha: 17/04/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Tahotlo, Fuente: CuentoRelatos

    ... estaban en mi cuarto desnudas ellas y el con su ropa dije:
    
    -Helios, ¡quién te ha dicho que podías vestirte!, ¡desnúdate rapidito! -dije con enfado.
    
    Cuando estuvo desnudo azote su culo con la palma de la mano "con energía" (sus cachetes hacían el ruido de tocar las palmas), después de diez manotazos pare y le dije que no desobedeciera más.
    
    -Bueno vamos al asunto, ¡tú Carol! túmbate en el suelo con las piernas abiertas, ¡tú Susana!, pon tu culo en pompa mirándome a mí mientras le comes el chocho a Carol y ¡tú Helios!, ponte detrás de mí y acaricia mis testículos mientras penetro a Susana -dije con autoridad y al momento las dos y Helios tomaban "posiciones".
    
    Comencé a penetrar a Susana mientras veía su cabeza gacha comiendo el chocho de Carol (nunca les pregunté si les gustaban los juegos entre mujeres, pero era lo mismo, gustándome a mí verlas), Carol abría más las piernas y gritaba de placer mientras Susana se hocicaba en su chocho como un perrillo lamiendo su plato, mi pene se puso duro como el mármol, entrando y saliendo de la vagina de Susana.
    
    En cada embestida sentía los dedos cálidos y suaves de Helios acariciando mis huevos por detrás, más bien mis huevos se deslizaban sobre la mano abierta de Helios, mientras penetraba a Susana; él sólo movía los dedos acariciando suavemente mi "bolsita “al ritmo de mis "puntazos".
    
    Carol se corrió en la boca de Susana con un orgasmo de esos de "peli porno", con un chorro de líquido, después, ¡gimió como una ...
    ... perra!
    
    Helios extendió sus caricias con los dedos a mis cachetes y a mi ano, sin dejar de "sopesar” mis huevos con caricias y arañazos, por mi parte sentí mi pene dolorido de tan empalmado que estaba dentro del chocho de Susana y también noté gran placer en mi escroto por las fabulosas caricias de Helios.
    
    ¡No me pude aguantar más!, saqué mi pene de Susana y giré en redondo; dejándolo frente a la cara de Helios, el me miró confuso a los ojos y yo le dije:
    
    -Helios ¡chúpame el pene!, "con esmero" -se lo ordene con mi rabo "brillante “y grande, rozando sus labios, tan empalmado que se marcaban las venas con claridad, ¡mi pene era como un árbol con betas en el tronco!
    
    Helios abrió la boca "como un barbo de río" y se tragó el glande de mi pene y lo apretó con los labios mientras me miraba a los ojos, noté su lengua jugar con el frenillo de mi polla, después intentó tragar mis ¡veinticinco centímetros de polla!, (sin éxito) sus carrillos de hincharon y su mirada se turbo después de engullir dos terceras partes de mi pene.
    
    Mientras sacaba y metía pene en la boca de Helios Susana agarro mis huevos por detrás; Helios comenzó a mordisquearme el pene "como un perro con su hueso de pega favorito", ¡él estaba disfrutando! Saqué el pene y ordené que se pusieran ellas y el de rodillas delante de mí, ¡muy juntos!, y con las bocas "muy abiertas".
    
    Comencé a mover mi pene frente a ellos "con brío" ¡Nunca había soltado tanta leche!
    
    Un gran chorro cayó dentro de la boca de Helios que al ...