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Por favor, súbeme la cremallera
Fecha: 26/06/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... lamiendo y mi boca soltaba saliva por todo el cuerpo de Eulogio que ya comenzaba a moverse como bestia en celo. Llegué, traspasadas las rodillas a las que hinqué suavemente los dientes, y subí por los muslos alternando derecho e izquierdo mientras veía indudablemente la gota de pre semen librándose del meato y descolgándose por el pene hasta los huevos y comencé a desesperar. El perro que había en mi cuerpo se despertó del todo y salté sobre aquella polla que, no sé por qué, me pude frenar antes de morderla y mi lengua iba rodeando el glande, haciendo exasperar de placer el cuerpo de Eulogio, mientras mi polla totalmente erecta iba dejando un rastro de líquido preseminal por las piernas de Eulogio. Me negué a subir y estuve mamando aquella polla con deseos de mi boca hasta que noté que estuvo a punto de explotar, con mi mano apreté la base del pene para frenar el escape de semen y poder respirar profundamente y volví a meterla en mi boca dispuesto a recibir toda la gloria que era capaz de darme mi amante. Ya movía su culo, levantándolo de la cama y se retorcía sobre sí mismo hasta que soltó vertiginosamente todos los chorros de semen, precioso néctar mejor que el manjar de los dioses. Me había preparado para que nada se escapara y vencí. La suerte de mi amo estaba echada, toda era para mí. Eulogio me agarró por las axilas y me plantó mi cara frente a la suya para besar mi boca y participar de mi banquete con un profundo beso del que solo pudo gustar el sabor, ...
... pero no la materia del sabor. Y me castigó por ello. Me puso al revés para que me comiera de nuevo su polla y la enderezara como al principio, cosa que hice con más gusto que deber, y sobre todo porque sentía su boca en mi culo preparándolo para lo que iba a venir. Cuando tuve su polla a punto, muy dura y amoratado su capullo, me mandó sentarme sobre ella mirándole a la cara y la metí de una sentada de mi culo sobre su polla. Entró toda. Sentí un dolor que rápidamente se convirtió en placer y empecé un sube y baja con ganas de eyacular y expulsé todo mi semen que cayó hacia todas partes debido a mis movimientos ascendentes y descendentes pero me encontraba en el séptimo cielo, los ojos cerrados con la cara hacia el techo. Sentía como mi polla se rejuvenecía y al tocarla noté que de nuevo estaba dura. Eulogio me quitó las manos de mi polla y él mismo la masturbaba, lo que hacía para entretenerse y retrasar su orgasmo, pero todo llega en esta vida y le llegó su turno. Sentí las salidas de semen como de un géiser dentro de mí y luego cómo se quedaba mi interior totalmente lleno y caliente. No tardé en eyacular de nuevo, pero el bandido de Eulogio, como verdadero hijo de puta, perra preñada, dirigió mi polla a su boca y al acabar no me permitía acceder a un beso para probarme a mí mismo. Me seguía masturbando y de nuevo comencé a cabalgar, sudados ya y chorreando, toda la cama mojada y de nuevo nos pusimos en forma, de modo que tras un rato largo de trabajo corporal, de ...