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De vacaciones con las primas del pueblo
Fecha: 12/07/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... plato. - Eso es lo que le hace falta. – bromeó Elena. Al fin acabó ese asqueroso día, pero la noche tampoco fue la mejor para Fran, que apenas pudo dormir por el dolor y cuando lo conseguía, al poco tiempo se despertaba agónicamente porque sus piernas lastimaban sus hinchados testículos. Por suerte cuando despertó se encontraba mucho mejor, aunque cualquier contacto escrotal lo hacía ver las estrellas, pero por lo menos podía caminar con normalidad para no darle a Elena la satisfacción de verlo sufrir. La calma duró hasta que a su tía se le ocurrió la idea de enseñarlo a montar a caballo. Fran intentó negarse, pero ante la insistencia de su tía y, como no, de Elena, no tuvo más remedio que hacerlo. Con él se subió Elena para “enseñarlo”. - ¿Cómo están mis colgantes amigos? – le susurró al oído desde atrás. - Ya estoy bien, no pienses que un golpe en los huevos dura tanto como la regla. Y que sepas que no te he dado tu merecido porque soy un caballero. – respondió Fran orgullosamente. Sin embargo Elena sabía que mentía y, aprovechando que su primo agarraba las riendas y que su madre y su hermana se habían quedado atrás, bajó sus manos desde el estómago de Fran y las introdujo en sus pantalones. - Mmm esto sí parece estar bien. – le susurró acariciando el pene completamente erecto del chico, que a pesar del enorme placer, sentía muchísimo miedo. - A ver los huevecitos si están tan bien…. – continuó Elena bajando sus manos hasta los testículos, ...
... cogiendo uno con cada mano. Solo con sentir los dedos el dolor aumentó. Por suerte su prima no podía verle la cara, pero al moverlos y tocarlos juguetonamente al chico se le escapó un gemido que delató su dolor. - Uyy eso no ha sonado a estar muy bien, además creo que ayer no los tenías tan gordos. – dijo Elena, que había notado la hinchazón. - Está bien, todavía me duelen un poco, lo reconozco. Así que suéltame de una vez. – pidió él reconociendo su malestar. - Claro primo, YO no voy a hacerte más daño en tus delicados huevos. – dijo ella sacando las manos del pantalón de su primo. Antes de que Fran pudiera preguntar a qué se refería, su prima le cogió las manos y le hizo hacer un gesto con las riendas para que el caballo acelerada. Cuando el caballo empezó a galopar, el inexperto jinete botó varias veces, golpeando repetidamente sus maltrechos testículos contra el animal. Elena se había encargado de sujetarle las manos y de inclinarlo un poco hacia delante para asegurar que los golpes eran justo donde quería. - Ups! Creo que se te han hecho una tortilla. – le susurró Elena cuando el caballo se detuvo. Fran cayó lentamente hacia un lado, totalmente destrozado, menos mal que Elena se apiadó de él y lo sujetó mientras caía para que no se hiciera más daño. - Hay que sentarse con el culo, sobrino, los huevos son para otra cosa. – le dijo su tía Luisa al darse cuenta de lo sucedido. Pero pronto se dio cuenta de que el chico no estaba para bromas, ya que no ...