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Juegos Peligrosos. Capítulo # 3
Fecha: 16/08/2020, Categorías: Gays Autor: junior, Fuente: RelatosEróticos
... en mis nalgas. Inmediatamente me solté, y lo agarré, y le quité el pantalón, su pene quedó flotando a la deriva. Y aproveché para hacerle el sexo oral. Pero no duré mucho, el muy desgraciado metió su pene por completo en m boca, y casi me llega a los pulmones. No podía respirar y subí a tomar aire. Para después seguir. Pero él me apartó, y se fue nadando, yo no sabía por qué, pero cuando salí… vi que Bruno se había metido en la piscina. Casi de un modo inmediato yo me salí y me fui a mi casa. Mi papá estaba trabajando, y mi mamá había salido en la camioneta con mis hermanas. Cuando entré a la casa, aún estaba mojado y excitado. Era otra de esas excitaciones dolorosas. No habían pasado ni 30 segundos cuando Rodrigo tocó la puerta. Él estaba mojado y su cara decía todo lo que sentía. —¡No hay nadie! —Jadeé con mi corazón a mil. Él miró a su alrededor y corrió a mis brazos, cerré la puerta estrepitosamente. Las ganas de besarnos en la boca estaban, y en varias ocasiones ambos intentábamos besarnos, pero no lo hacíamos. Creo que ambos esperábamos que el otro lo hiciera. O es que el beso es algo inalcanzable para los dos. Pero después de unos segundos, abrazados, frente con frente, y nuestros dos bultos rozándose a través del pantalón. Él dijo: —¿Quiero intentar algo contigo? Yo asentí enérgicamente y me mordí ligeramente el labio. Me tiró al suelo, y me arrancó el pantalón y el interior. Mi pene se balanceó de un lado al otro cuando se vio libre y sin ...
... opresiones, mi espaldar era la puerta de entrada, y estaba casi desnudo solo me faltaba la franela que me acababa de poner cuando salí de la piscina. Por unos minutos él me hizo el sexo oral como nunca antes me lo había hecho. Sentía que de algún modo él si quería comerme. Cuando mi pene estuvo bañado en saliva, él se quitó el pantalón. Pensé que era mi momento de seguir con el sexo oral. Pero hizo algo que no me esperaba. Se acercó a mí y me quitó la franela. Yo accedí a lo que él quisiera. —¡Acomódate así! —Susurró, acomodándome de forma que en vez de estar sentado, estuviese recostado a la puerta, quería tener espacio para mi pene pero no entendía para qué. Estábamos cara a cara, hasta que poco a poco se fue agachando, y tomó mi pene con sus manos. —¿Qué vas a hacer? ¬—Jadeé impresionado por lo que veía. —¡Sólo disfrútalo! —Farfulló Mi pene hizo contacto con su trasero. Estaba ansioso por saber lo que se sentía penetrar a alguien. Poco a poco fue penetrando su ano. Fue la sensación más rica que jamás había sentido. Su ano era calientito y muy ajustado a mi pene. Rodrigo gimió cuando se sentó por completo en mi regazo. —¿Te duele? —Pregunté al ver su cara. —Sí… ésta sensación se me hace familiar. Ya ustedes sabrán a lo que me refiero. Esperó unos segundos y comenzó a subir y bajar. Cada vez que bajaba y escuchaba como gemía, me parecía irracional. Algo irreal. Después de unos minutos, la acción comenzó. Lo acosté en el suelo, y comencé a penetrarlo con ...