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Juegos Peligrosos. Capítulo # 3
Fecha: 16/08/2020, Categorías: Gays Autor: junior, Fuente: RelatosEróticos
... completamente lleno de nuestro sudor. Había mucho calor. Nunca en mi vida, había conocido a alguien que me influenciara tanto en romper las reglas. Y… nunca me había sentido tan feliz con alguien así. Ojo… teniendo en mente que lo nuestro solo es un Juego. Así fue como pudimos estar juntos. Pensando que todo era un juego. Pero yo sabía que eso solo era una excusa para poder estar con Rodrigo. Después de que lo hicimos en la casa de la muerta, no lo volvimos a hacer. Sin embargo en la piscina no perdíamos tiempo, pero sólo nos masturbábamos debajo del agua hasta quedar exhausto. Sentir que él agarrara mi pene en sus manos era una gran experiencia. Y él lo disfrutaba. Le encantaba sentir mi pene dentro de sí. Le encantaba tocarlo y saborearlo. Al menos eso era lo que hacía cada vez que podíamos. Una noche… él me envió un mensaje. —Debo hablar contigo. Te espero en la casa 5 A las 12. Cuando ya no había nadie despierto. Y levanté de la cama, fui hasta la caja fuerte para agarrar la llave y salí. Allí afuera me esperaba él. Se veía tan bonito. —¿Qué sucede? —Pregunté. —Debemos entrar. —Sugirió. Su tono de voz no era para nada alentador. Ya una vez en la sala. Él se sentó en el sofá y yo en la mesa. —¿Qué ocurre?, me tienes preocupado. —Dije tomando su mano, y acariciándola. —Max… —Murmuró— Debo irme ésta misma noche. Eso me asustó. —¿Por qué?, ¿Qué ocurre? —Farfullé, cambiándome de posición y sentándome a su lado. Pero él se ...
... levantó inmediatamente. —¡No te me acerques! —Gruñó ferozmente. Mi preocupación hacia él se había convertido en extrañeza. Él no era así. —Recuerda bien esto… No soy Marica. Ya me había cansado con su Mariquera. Y respondí irónicamente. —¿Ah sí? ¡No me digas!... —y me levanté preparado para que él decidiera dar el primer golpe. Pero él estaba nervioso, se veía a simple vista que no quería pelear, y miraba a todas partes, desorientado. No podía seguir presionándolo. —Rodrigo. ¿Qué ocurre? —Dije acercándome a él. Pero me rechazó y trató de irse a otro lado pero lo detuve por el brazo y lo obligué a que me mirara—. ¡Habla conmigo! —Murmuré. Pero él estaba muy molesto, y llegué a pensar que me daría un golpe hasta que me abrazó. —Max… hay personas en ésta residencia que son muy malas. Asentí, esperaba que él me lo contara todo. —¡No puedo contarte más, porque te estaría metiendo en un problema! El abrazo se deshizo y ambos nos miramos momentáneamente. —Tu padre hizo una muy… muy mala inversión en ésta residencia. Ya que es un conjunto residencial solo para una familia en especifico. —¿Qué? —Jadeé asombrado. —No puedo seguirte contando. Pero no porque no quiera, entiende eso. Sino porque éste juego entre nosotros dos. Se ha transformado en algo extraño para mí. Estoy confundido. Yo no sabía que decir, estaba en shock. —Max… Siento que te estoy queriendo de otra forma. Lo sé porque cada vez que te veo, cada vez que huelo, cada vez que te ...