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Creí que había violado a mi cuñada hasta que volvió por más
Fecha: 30/08/2020, Categorías: Gays Autor: sensurado75, Fuente: CuentoRelatos
... piel se sacudía al ritmo de nuestros movimientos, sus gemidos se aumentaron y nuevamente nos olvidamos del mundo entero. Como dándome la aprobación con su mirada empecé a decirle cosas como. —Maritza usted culea muy rico. —Maritza que cola tan deliciosa tienes. Hasta que con una sacudida brusca, ella me indico que estaba teniendo tremendo orgasmo mientras que yo descontroladamente le llenaba de semen su conducto anal. En medio de respiraciones agitadas y de pieles sudorosas me salí lentamente de la cola de mi cuñada y ambos nos acostamos en la cama para descansar del orgasmo y ella para descansar del dolor y del orgasmo mientras que al relajar su mano dejo caer los pantis que tanto había estado buscando debajo del armario. Después de descansar y de normalizar su respiración, se puso su camisa y su bonito panti y como indignada, salió para su cuarto. Esa noche dormí profundo, pero los siguientes 30 días fueron una pesadilla, mi cuñada no me hablaba y mi esposa estaba muy rara con migo, igual que mi suegra, yo solo esperaba a que se destapara el escándalo y a ver si Maritza había quedado embarazada o si me iba a denunciar o algo así, yo me imaginaba en la cárcel e incluso perdiendo a mi familia. Una sábado en la mañana como siempre llegue del trabajo como a las 7 am, me despedí de mi esposa Anet quien salía a trabajar, entré a la ducha a bañarme todo el sudor del trabajo y salí envuelto en mi toalla, dispuesto a dormir de día, algo que para mí era casi ...
... imposible por todo el ruido que había en la casa y por el calor que hace de día, por eso yo dormía desnudo y apenas tapado con una sábana. De camino a mi cuarto, me cruce con Maritza quien estaba esperando que yo saliera del baño y quién también salía envuelta en su toalla pero para bañarse, yo caminé algo triste hasta mi cuarto, cerré la puerta y me metí debajo de la sabana como de costumbre. En el primer piso se escuchaba a mi suegro quien era mecánico trabajar con sus herramientas y se escuchaba a mi suegra lavar los trastes para preparar el desayuno. Cuando por fin me estaba cogiendo el sueño, me despertó el ruido de la puerta de mi cuarto y veo entrar envuelta en su toalla a mi cuñada Maritza, quien antes de entrar, miró para todos lados para ver que nadie la estuviera viendo, puso su dedo en la boca como haciendo una señal de silencio, dejó caer su toalla dejándome ver nuevamente su voluptuoso cuerpo desnudo mientras que rápidamente me quitó la sabana y se dispuso a hacerme un delicioso sexo oral. Aunque Maritza se esmeraba, no me lo mamaba mejor que su hermana Paola, pero me tenía muy excitado Cuando yo ya estaba muy erecto ella se levantó e inmediatamente me rodeo con sus piernas y se sentó sobre mi pene, se penetró ella solita y empezó a cabalgar sobre mí. Arqueaba su espalda mostrándome sus grandes senos, y meneaba su peluda vagina sobre mí como mostrándomela y como queriéndome decir: —mira lo que te estas comiendo cuñado. Su carita de morbo y ...