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Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 7)
Fecha: 30/10/2020, Categorías: Gays Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos
... hija, fuese con quien fuese; no se limitaría a acabar con nuestra relación, si no que haría lo imposible para acabar con mi vida. Dura advertencia me daba esta señora, parecía muy convencida, así que asentí con mi cabeza, le dije comprender del todo lo que acababa de decirme y prometí no defraudarla. Una vez que terminamos de hablar se ofreció a ayudarme a bajar algunas de las pertenencias de Majo. Muchas de las cosas ya estaban en cajas, así que nos las repartimos y empezamos a llevarlas al ascensor y luego al auto. Había algunas que eran tan pesadas que debíamos alzarlas entre los dos. Aquí aparecieron los problemas. Cada vez que Mariajosé se agachaba a recoger alguna de las cajas, me daba una inmejorable panorámica de sus hermosos senos, era inevitable no verlos, aunque sea de reojo. Luego ponía las cajas en el suelo y se acomodaba su camisa, no sabía si se daba cuenta de que le estaba mirando allí así que busqué ser medianamente disimulado. De verdad que Majo tenía muchas cosas, pensaba llevarse un montón de cosas, tantas que casi no terminamos de bajarlas y meterlas en el auto; para cuando terminamos ya había anochecido del todo. Cuando terminamos me invitó nuevamente a entrar en su departamento a tomar algo para refrescarme. Le agradecí y fuimos a su departamento. Me ofrecí para ayudarle a servir las bebidas, pero me dijo que no era necesario, que la esperara en la sala y que ella las llevaría al instante. Sentado en uno de los sofás de la sala, recuperándome ...
... de un trasteo agotador esperaba por Mariajosé. Ella se acercó con una bandeja, en ella traía dos vasos. Cuando se agachó para poner la bandeja sobre la mesa nuevamente pude observarle sus senos y en ese mismo momento se salió uno de ellos. Ella dejó escapar una risa ligera, “siempre me pasa lo mismo con esta camisa”, dijo mientras se reacomodaba sus senos en la blusa. Se dio vuelta para recoger los vasos, agachó su torso, manteniendo sus piernas sin flexionarse, permitiendo así que su culo se asomara en su punto más alto, se veía muy ajustado. ¡Muy provocativo! Cuando se dio la vuelta para darme el vaso tropezó y dejó caer gran parte del líquido en ella y en mí. Casi todo cayó en su camisa y sobre mi pantalón, inmediatamente dijo que iría a traer un tapo para secarnos. Volvió muy rápido y empezó a pasárselo sobre su camisa a la altura de sus senos. “Esto no seca, me voy a cambiar”, dijo al tiempo que desapuntaba su camisa. Luego me pasó el trapo para que yo intentara secarme. Cuando terminó de hablar se sentó en el mismo sofá en que yo estaba y prendió un cigarro. Yo le pregunté ¿por qué no iba a ponerse otra camisa? “Cuando termine de fumar voy cariño”, siguió allí y me alcanzó el otro vaso, el que aún tenía agua. La bebí mientras charlábamos y ella fumaba el cigarro. Para ese momento yo hacía un gran esfuerzo por no mirarla, no quería calentarme al ver su cuerpo y dejar en evidencia la excitación que me provocaba. Pasaba el tiempo y cada vez se me hacía más difícil ...