1. Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 7)


    Fecha: 30/10/2020, Categorías: Gays Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos

    ... en esa posición por un par de minutos, luego se levantó, fue nuevamente a su cómoda y encendió un cigarrillo. “¿Te había dicho que solo fumo cuando lo hago con otro que no sea mi marido?... tengo ese fetiche”. Volvió a mi, se dio vuelta y me montó. Seguíamos sentados, pero esta vez su espalda quedaba frente a mí, podía verle muy bien su culo mientras la cogía. Empezó a sacudirse fuertemente, yo la rodeaba con mis brazos y la agarraba de los senos; por ratos suave y por ratos fuertemente, dependía de lo excitado que estuviera.
    
    “Esperanza, ¿usted que hace ahí?”, se escuchó el gritó proveniente de afuera del cuarto. Era Majo. La madre de Majo seguía sacudiéndose sobre mi, ahora giraba su cabeza para poder verme. Sonreía con mucha malicia mientras veía mi cara de pánico. Se escucharon unos fuertes pasos al exterior del cuarto, como alguien corriendo, luego una puerta cerrarse.
    
    “¿Sabes?... ¿sabías que puse viagra en el vaso de agua que te di?, finalmente Majo se va a dar cuenta de que tiene a un hijo de puta como novio…”. Ella quiso seguir moviéndose, pero yo me levanté rápidamente, algo tenía que hacer. Pero estábamos desnudos, agitados y acalorados, además que mi ropa no estaba allí, se había quedado junto a la secadora. Ahora tendría que vivir una pesadilla, todo por mi imprudencia. Majo tocó a la puerta.
    
    -¿Se puede? – preguntó Majo luego de golpear la puerta
    
    -Claro cariño, pasa. – Respondió su madre
    
    Se abrió la puerta y allí estábamos; yo con mis manos ...
    ... cubriendo mi pene y la madre de Majo de pie, con sus manos en las caderas. Los ojos de Majo se expandieron, quedó helada por un par de segundos.
    
    -¿Qué es lo que pasa acá? – preguntó Majo
    
    -Pues mi vida, que tu novio es un mal nacido. Como es un hábil mentiroso, un tremendo manipulador, tenía que desenmascararlo, y esta fue la mejor forma que encontré. Hace bastante sabía que te engañaba, pero como iba a ser su versión contra la mía, y no sabía que tan ciega podías ser, no sabía si me lo creerías; decidí entonces demostrártelo así – respondió su madre
    
    Majo seguía mirándonos, sin poder creerlo, su cara no había dejado de marcar su gesto de incredulidad por un segundo. Miraba hacia los costados cómo tratando de buscar explicaciones. Apretó sus labios por unos instantes. Luego quebró en llanto mientras empezaba a maldecirme.
    
    “Pero que hijo de puta que sos! ¡No lo puedo creer!”, decía ahogada en llanto. Hacía pausas para dejar escapar sus lamentos, lloraba, tomaba aire y seguía, “Y me decías que viviéramos juntos, que me amabas y no sé qué más estupideces… ¿Sabes?, métete tus disculpas en el culo. ¡No te las voy a aceptar jamás!
    
    Esperanza salió de su cuarto para ver qué pasaba. Entró al cuarto mientras Majo me maldecía. Marcó también en su cara una expresión de extrema sorpresa. Majo aún no había notado su presencia; estaba tan concentrada en descargar todo su odio hacia mí que por un rato no la vio. “Y yo como una estúpida pensando que solo tenías ojos para mí, pero no, ...
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