1. Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 7)


    Fecha: 30/10/2020, Categorías: Gays Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos

    ... refregaba contra mi bóxer.
    
    Le pedí que se detuviera, fue necesario recordarle que necesitaba un condón. “vamos a buscarlo luego de que te la chupe”; se dio la vuelta quedando ahora de frente a mi, pasó sus manos por detrás de mi cuello, aún seguía sin soltar la tanga. Siguió bailando, bajaba y se restregaba conmigo. Me pidió que me quitara el boxer y siguió restregándose, deslizando mi pene con el exterior de su vagina, hervía; bueno, los dos ardíamos. Continuaba con su baile, por un momento me sorprendí con la condición física de esta señora; llevaba un buen rato con su baile y no se cansaba. Fue bajando muy lento mientras chocaba lentamente sus caderas conmigo.
    
    Con una mano tomo mi pene, lo metió rápidamente en su boca y lo sacó con la misma velocidad. Luego ponía por ratos la puntita de su lengua en la punta de mi pene, hacía círculos con la lengua. Lo hacía por un buen rato y luego, de sorpresa, lo metía hasta el fondo de su boca y lo volvía a sacar. Se repitió en esto por un par de minutos. Después empezó a sacudirlo fuertemente con sus dos manos a la altura de sus senos; yo estaba tan caliente que me corría de a pocos, tanto que mi pene estaba ya bastante humedecido con mi propio semen, quizás con algo de su saliva; se le resbalaba de las manos y se reía. Abruptamente, sin hacer ningún tipo de gesto, sin dar ninguna clase de aviso, lo metió en su boca y empezó a darme una fuerte, y por qué no decirlo, increíble mamada. Se la sacaba de la boca exclusivamente para ...
    ... volver a tomar aire y se la volvía a meter. Paraba ocasionalmente, para pasar su lengua lentamente por debajo de m pene, y continuaba con su salvaje forma de dar mamadas. Me hacía delirar, y cuando veía que estaba a punto de correrme se detenía por completo. Dejaba pasar unos diez segundos y retomaba, la velocidad con que deslizaba mi pene en su boca era incesante. Hasta que llegó un momento en que no soporté más, solté todo mi semen en su cara.
    
    Ella se puso de pie, se pasó la mano por la cara, se limpió y me tomó de la mano. Fuimos caminando a su cuarto, era increíble a pesar de que acababa de correrme seguía durísimo. Camino a su habitación noté que del cuarto de Esperanza provenía un sonido, quizás el de la televisión. Así que ya se había despertado o se había dormido con la tele encendida.
    
    Mariajosé cerró la puerta, me dejó sentado en la cama y fue a buscar un condón a un cajón. Mientras ella me lo colocaba le pregunté si solo había sido infiel a su marido conmigo. Ella respondió que obviamente no, “no habría soportado 30 años siendo mal cogida”. Mientras movía lentamente mi pene con una de sus manos, me contaba que se había casado con Mariano cuando había quedado embarazada de Laura; no quería que su segunda hija corriera la misma suerte que la mayor, criarse sin una familia.
    
    Me puso el condón y sin dar tiempo a nada me montó. Se movía al ritmo que había bailado hace un rato nada más; movimientos lentos alternados ocasionalmente con un movimiento brusco. Cogimos ...
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